25 de noviembre de 2020

Pistis Sophia 52.3: El quinto arrepentimiento. No somos libres.

 

1-Interiormente escribiendo. Es extraño que Obstinado siga absorbiendo luz de Sophia (el alma). Pensaba que Sophia la había perdido toda. Esta situación da a entender que la luz interior emana como si fuese la de una estrella que, sencillamente, ha sido rodeada de una especie de parásito que interrumpe y consume dicha energía. Esto huele a que alguien , en este caso Obstinado, se alimenta del alma y, extrapolando, se alimenta de las almas. ¿Se trata de una cadena trófica invisible a la vista donde los seres con alma son una fuente de alimento de otros entes? Si esto es así deberíamos saberlo más allá de estos documentos esotéricos. Deberíamos tomar conciencia de esta triste realidad, una más.

Está de lujo que Sophia luche sin dudarlo levantándose cada vez que se cae. No se insiste mucho en que la caída de Sophia se debió al engaño de Obstinado que aprovechó su debilidad: El ansia de crecer. Las excesivas ganas de incrementar su luz. ¿Fue Codicia? O solo fue un sano afán desesperado. ¿Quién fue el responsable, entonces?

El alma sigue cantando alabanzas y pidiendo pero hay partes del texto que no consigo comprender interiormente. “...ni que mi pareja me salva de mis aflicciones” ;

Según mi compañera de camino los discípulos son las diferentes partes del ser que forman parte de lo que nosotros consideramos el YO. En este caso Juan sería= el verbo. Evidentemente no percibo eso desde mi entendimiento. Lo siento. Como ya he comentado, me ciño al texto y a su interpretación carenada y , en este caso, interior. Interpretación relativa al universo interior homínido. Agradezco a mi compañera de vida sus apreciaciones, pero lo que veo o entiendo es, más o menos, lo que escribo en este entorno virtual. Observo que el esoterismo se basa en interpretaciones más complejas que las observables, asunto que solo conocía por definición, y que aún no me asusta.

2-Exteriormente lo que tengo que escribir es casi simétrico de los interior. Parece que estoy reflexionando sobre un fractal filosófico y religioso. Sophia sigue pidiendo ayuda y su esperanza ha mejorado bastante. Parece, precisamente, menos desesperada. Va calmado la petición de ayuda de su discurso.

Es extraño que siga habiendo luz, cuando llevamos cuatro arrepentimientos con la misma cantinela en que hay una perdida continua de , digamos, energía. Independientemente de lo que puedan decir los analistas profesionales de estos textos apócrifos , no deja de sorprenderme la aparente energía inagotable de la engañada.

Parece que va a recibir ayuda en breve, aunque sigue en poder de Obstinado.

El arrepentimiento recurrente de Sophia comienza a parecer un castigo que va perdiendo intensidad. Se nota que en breve será ayudada por el Cristo. Menos mal que era algo que tenía que ocurrir.

Exteriormente, también infiero que la energía de Sophia está siendo parasitada por ciertos entes turbios que la han engañado aprovechado su ansiedad e inocencia.

Esto me recuerda en exceso a los abusones de toda la vida. ¿Estamos en manos de entes perversos? ¿Somos libres de verdad?

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