27 de abril de 2020

Pensamiento Único 14


Con esta entrada voy terminando la saga titulada: “Pensamiento Único”, donde solo he pretendido transmitir mi deleznable opinión y temerosas soluciones ante la coyuntura actual. Nadie dice esto de sus escritos cuando se pega un curro desentrañando lo que sucede y sacando sus propias soluciones e, incluso, conclusiones. Esto lo hago porque no quiero alimentar mi ego. Hay mucho ego por doquier, y en mi caso intento domesticarlo como puedo. Probablemente algunas veces no lo consiga. La historia es que con esta entrada voy a ir clausurando esta secuencia de opiniones y proposiciones.

Si hubiese sido alumno de Platón, al ser un artista, y encima frustrado, sería incapaz de captar el mundo de las Ideas que están vedadas para los que no son sabios. Solo he conocido en mi vida un amigo que quería ser sabio y no sé si lo habrá conseguido. Este amigo quedó atrás en el tiempo de las circunstancias.

Además, hace un rato he wasapeado con un antiguo amigo que expresa y argumenta que la situación actual ha de resolverse con mucho amor. Y estoy parcialmente de acuerdo con él. Pero...¿Cómo hacemos que comulguen las necesidades de todos con el amor entre todos? ¿Cómo? No sé la formula cuando la vida vigente prioriza , y fomenta, el egoísmo inteligente. Es un principio básico para la supervivencia de uno y de su familia. Sinceramente, querido amigo, no sé como hacerlo en cuanto tenga que atender mis necesidades y otro me pida algo. Soy un ser humano endeudado y me debo, me guste o no, a la lenta devolución de mis deudas. Deudas contraídas con personas queridas a las que estoy muy agradecido, que no bancos. ¿Cómo voy a ser generoso si soy un endeudado? Respecto a mi tiempo. La mayoría de él está destinado a cuidar abuelos a cambio de un salario, en lo que me ayuda muchísimo mi compañera de camino... Entonces... ¿Cómo puedo dar amor a los demás? Soy , sinceramente, actualmente incapaz , aunque intentaré mantener la idea. Espero y deseo que otros seres humanos puedan desarrollar esta Idea del Bien derivada de la filosofía de Platón: El Amor.

Este último párrafo, lleno de justificaciones, me lleva a una frase de Cristo del Nuevo Testamento que siempre me gustó mucho: ¡Ama al prójimo como a tí mismo! Conclusión muy parecida a la de mi amigo del Amor, aunque algo más concreta.

Y hace unos días surgió otra frase interesante, arquetípica de bondad, en una conversación con una dependiente de un tienda:
-¡Haz el bien y no mires a quién!

Buen destino a todos, y hasta la próxima entrada.

Posdata: este asunto de amarse a uno mismo y amar al prójimo de la misma manera no es la primera vez que lo trato en este entorno. Es evidente que se trata de un asunto muy complejo y peliagudo. ¡Suerte en su aplicación!

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