29 de febrero de 2020

Tercera Edad 10


Para el asunto de la realización personal hasta el final del ciclo vital, para evitar la amargura, se pueden buscar referentes históricos de personas realizadas, y auto-realizadas, hasta el final de sus vidas. Personas que vivieron con ilusión hasta casi el último segundo, porque le habían dado sentido a su vida más allá, por ejemplo, del dinero. Recuerdo abuelos que ayudaban en Cáritas, en las campañas contra el cáncer, en los campamentos de Amigos de África. Abuelos docentes que dadan conferencias hasta el último soplo. Profesores vocacionales que nunca dejaron de estar en contacto con la educación y su mundo. Fundadores de religiones que dieron fe hasta casi el último suspiro. Maestros de fe muy respetables , y presumible-mente autorealizados esotericamente, como: Buda, Jesús, Mahoma, Zoroastro, Moisés, Galeno, Melquisedec, Samael, y muchos otros.

Conozco abuelos que siguen yendo a tomar café, aunque sea descafeinado, para hablar con quien se preste. Abuelos que hacen deporte moderado a diario. Bravo.
Para evitar la amargura sistemática y sistémica es necesario darle sentido a cada día, y este asunto no es fácil, pero sí es posible. En las residencias de ancianos gestionan este asunto las animadoras sociales , e incluso las fisioterapeutas, que realizan actividades conjuntas como: decoración, bingo, sesiones de ejercicios, bailes coordinados, etcétera.

En fin. Buscar la realización personal hasta el final es algo mayúsculo, precioso, pero existe un aspecto muy difícil de gestionar y que, inevitablemente, también forma parte de la asistencia domiciliaria y de la ACAEDO que defiendo. Este aspecto cruel es la violencia física. Es inevitable analizar la gestión de la violencia física del cuidado, del abuelo, o de la abuela, cuando llega. Por experiencia propia he observado brotes violentos, antes que verdes, que se apoderan de los abuelos , y que complican mucho su cuidado y la autoestima del cuidador, o cuidadora. Pondré varios ejemplos antes que uno para analizar su realidad.

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