31 de diciembre de 2019

Pistis Sophia 46.3


Bueno. Aún continúan las antiguas fiestas en alabanza al dios Saturno, aún duran las fiestas actualmente llamadas de Navidad, las fiestas de la esperanza anual. Dada la preciosa coyuntura de la celebración del nacimiento del Cristo, considero que ha lugar seguir con las palabras del Resucitado en Pistis Sophia. Pero antes de retomarlas, donde las dejé la última vez, expresar mis mejores deseos para el nuevo ciclo que comienza en breve.

Que a todas y todos os vaya de lujo el año nuevo, que la esperanza en un mundo mejor no se desvanezca ante vuestros miedos y preocupaciones, y que consigáis un mundo mejorado interior, en vosotros, y exterior, desde vosotros. Muchas felicidades y muchos abrazos desde este entorno indignado que solo expresa, muchas veces, frustración condensada y no violenta.

Porque añadieron iniquidad a iniquidades, que no entren a tu justicia.

Que sean borrados del libro de los vivientes y que sean inscritos entre los justos.

Soy una pobre desdichada que también tiene roto el corazón; pero la salvación de tu rostro es lo que me ha elevado.

Alabaré el nombre de Dios en la oda y lo exaltaré en la canción de gracias.

Esto agrandará más a Dios que un toro joven adelantando cuernos y pezuñas.

Que los infelices vean esto y se alegren; que le busquen, oh Dios, y que sus almas vivan.

Pues Dios ha oído al desventurado y no ha despreciado a los prisioneros.

Que el cielo y la tierra alaben al Señor, el mar y todo lo que este contiene.

Pues Dios salvará a Sión, y las ciudades de Judea serán construidas, y ellos habitarán en ellas y las heredarán.

La simiente de sus siervos la poseerá y aquellos que amen su nombre morarán ahí.”

La oración de María alcanza su máximo, a mi entender, cuando “Dios ha oído al desventurado y no ha despreciado a los prisioneros.” lugar donde interpreto misericordia y me gusta. Aunque entiendo que este Salmo es básicamente Judío, me gusta su lectura pues Judíos y Cristianos compartimos un origen religioso común, a parte de la importancia de la oración como recurso de fe. Respecto a los musulmanes, en estos momentos soy incapaz de relacionarlos con las otras religiones monoteístas que he mencionado, lo siento.
Para mí está muy claro que toda religión es respetable en tanto en cuanto respete la vida de aquellos creyentes distintos a los propios. Ya no ha lugar para matar en nombre de ninguna religión. Así lo entiendo y siento desde mi ignorancia histórica e, incluso, prehistórica.

No hay comentarios:

Publicar un comentario