29 de diciembre de 2019

Envidia Extraña 2/2


  • Estoy terminando otro libro. El año que viene cuando pueda me pasaré por aquí. Mi ruta incluye este lugar de la Mancha y muchos de Alicante y Valencia. Nos veremos pronto. Ya me dirá lo que le han parecido los libros, las historias. Gracias...¿Cómo salgo del pueblo? No me oriento muy bien y he dejado el coche cerca de correos.
  • Es fácil. Saliendo a la derecha ande usted hasta que se acabe la calle. Verá la oficina de correos sin falta.
  • Gracias.
El tipo era dicharachero, super delgado, y estaba vendiendo sus libros a puerta fría sin tapujos o timidez. Aluciné. Nunca había presenciado una estrategia como esta con éxito. Solo conocía: la publicidad en diferentes medios para que el comprador que quiera se acerque por una librería que tenga el libro en catálogo; la venta de libros en las presentaciones de estos, que pueden ser varias antes que una; y la venta a conocidos , familiares, y amigos, que muestren interés aparente ,o real, por el relato ofrecido.

Emocionalmente escribiendo, y con toda sinceridad, después de una emoción de sorpresa vino otra de envidia intensa. Pura envidia ante el desparpajo y el éxito en la venta itinerante de la propia producción literaria de este señor.
Nunca pensé que pudiese hacerse algo así. Múltiples amigos y conocidos han comparado la venta de libros con la venta de polvorones para la excursión de fin de curso. Me alegro por este señor ante su constancia, y me entristezco ante mi miedo de poner en compromiso a conocidos y desconocidos realizando un ejercicio parecido.

Este señor , y autor, acababa de cerrar una operación de veinte euros en veinte minutos, el tiempo que duró la charla en que la dependienta participó con amabilidad y entereza.
Aún le escuece a mi ego, o a mis egos, el desparpajo de este señor, y más aún después de deducir que es algo frecuente en sus procedimientos de venta y supervivencia. El tipo se valora muy bien en apariencia. No sabía que existía esta posibilidad de mercado, o no quería saberla. Felicidades por su éxito, señor autor. De momento me quedo con mis demonios, a ver que hago con ellos y con mi frustración.

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