30 de noviembre de 2019

Residencia 7


Ahora , poco antes de concluir esta secuencia que he llamado residencia, voy a relatar dos casos duros, e incluso crueles, pero muy reales. Dada su autenticidad creo necesario expresarlos aquí. Se trata de dos personas reales que sufren pese a la buena asistencia que reciben, dado que la asistencia no puede hacer más de lo que hace. Dado que su situación no es mejorable con la medicina actual.
Le ruego a todas las personas sensibles , si pasa por aquí alguien alguna vez, que no continúen leyendo estas letras. Gracias. Mi objetivo es dar fe, no generar dolor ni ofensa.

Empiezo por Él. Él es el hombre de la antigua frase que nos dictaban en el colegio:

Ahí hay un hombre que dice ay.

Ese es Él. Lo he encontrado y está en La Mancha. Sufrió un accidente que le dejo el hemisferio izquierdo de su cabeza aplastado. Tuvo que ser un traumatismo salvaje y, a mi entender, está vivo de milagro. Cuando le ves la primera vez asusta un poco su aspecto asimétrico. Siempre va inclinado hacia adelante en su silla de ruedas, y se desplaza dando pequeños saltos con su pie izquierdo.
Después de varios meses saludándolo solo respondía ante un hola con la única palabra que decía:

-Hay.

Usaba y usa la palabra hay, suponiendo que este es el hay que debo escribir, de forma rítmica y repetida.

-Hay Hay Hay...Hay Hay Hay...Hay Hay Hay...Hay Hay... Hay Hay.
Y otras variaciones rítmicas de la palabra que maneja. Hace poco conseguí conocer otra. Me agaché un poco para conectar su mirada, le dije hola, hizo un gesto de aparente sorpresa, y respondió: Hola.

El día más curioso en su compañía fue un domingo de principios de otoño en que el tiempo era buenísimo. Se puso en la puerta principal de la residencia a pedir a los visitantes con un gorro en la mano a modo de cesta. Después de un rato el responsable de turno de la residencia se acercó a él para preguntarle.

- ¿Pero qué haces aquí?
  • Hay...Hay Hay...Hay Hay Hay.
  • Anda. Vete para adentro. Te llevo.

Y lo quitó de las zonas comunes. La verdad es que se había puesto a pedir dinero. Al menos era lo más razonable dada su ubicación , postura, y gorra en mano.

He encontrado al hombre que dice ay. Está en la Mancha y , como era de esperar, no está bien. La vida es a veces triste, a veces es pena. Parece ser que esto es lo que hay.

Residencia 6.2


 
La primera ocasión en que Choquera captó mi atención entre todos los residentes fue un día de otoño y mañana soleada. Apareció en uno de los pasillos del vestíbulo principal moviéndose con su silla de ruedas a intervalos mientras, en los intervalos estáticos, movía los brazos al aire gritando.

-Esta ropa no es mía. Esta chaqueta no es mía. ¡Ladrona!

Y tras un corto desplazamiento de su silla seguía con su discurso al aire.

-Qué se le queden las manos pegadas en la chaqueta a la ladrona. ¡Sinvergüenza!
-Esta chaqueta no es mía. La Mía tiene bolsillos.

Ante su escándalo y después de repetir los mismos argumentos varias veces llegó cerca de la recepción y una de las asistentes le pregunto.

-¿Qué te pasa hoy?
-¡Que me han robado otra vez! ¡Esta chaqueta no es mía!
-¡Qué se le peguen las manos en la chaqueta a la ladrona, y que yo lo vea!
-¡Cálmate! Ya aparecerá.

Y Choquera fue bajando su volumen hasta calmarse y dejar el rumor habitual de la residencia: múltiples conversaciones en diferentes distancias, entre diferentes partícipes del espacio tiempo del vestíbulo de la residencia , un espacio amplio y luminoso que siempre lleva movimientos de personas y conversaciones. Que traslada cosas propias y ajenas de sujetos homínidos de diferente condición.

Observé en más ocasiones a esta mujer prácticamente centenaria, y el día más encantador fue uno en que la fisioterapeuta, que tiene setenta y cinco años menos que ella, la abrazó con cariño y la animó a andar un poco por el vestíbulo, que es como un corral de comedia y tragedia.

La Choquera no quería andar pero la joven fisio la convenció, y vinieron juntas en mi dirección. Ella con su andador y la “fisio” pendiente a su vera. Mientras caminaban juntas charlaban relajadamente:

-Que guapa eres – decía la “fisio”. Mientras ella andaba y sonreía.
-Gracias.
-Anda. Enseñale a él lo que puedes hacer.

Y risueña , un poco antes de mi posición, cambió el ritmo y con una especie de baile pasó correteando , y sonriendo, delante mía. No pude dejar de animarla con todo mi cariño mientras nos reíamos todos.

-Guapa. ¡De aquí a la maratón!
-Está bailando. -apunto la joven.
-Pues precioso baile. Gracias por el espectáculo. -añadí emocionado.

Choquera no dejó de andar bailando durante unos cuantos metros. Fue uno de los momentos más tiernos que he vivido en mis tiempos de residencia. Parecía flotar entre sonrisas como si fuese una niña de diez años saltando a la comba.

Cuando la joven enfermera pasó a mi vera dijo con sinceridad:

-Ojalá yo pueda llegar así a esa edad.

29 de noviembre de 2019

Residencia 6.1


Hay una residente que, según me han dicho, es la más anciana del lugar. Sus 99 años avalan esa circunstancia. Según cuenta ella misma nació y vivió en Huelva hasta que conoció a su marido El Sevillano. Dado que nació en Huelva la llamo Choquera con todo mi cariño, y a ella le gusta, le encanta. Cuando se casó se fue a vivir al centro de Sevilla donde pasó muchos años, donde tuvo a su familia. Ahora está en la Mancha porque su hijo vive en Madrid y Madrid está aquí al lado. La mejor evidencia de esa proximidad relativa es que muchos pueblos manchegos están mejor comunicados con Madrid que con sus capitales de provincia. Doy fe.

A Choquera le encanta que su hijo la llame por teléfono y que venga a visitarla cada quince días. Le encanta contar la misma historia cada vez que alguien la saluda y muestra cariño por ella , después de un: ¿Quién eres? , diario, perpetuo.

Su alzeimer, parecido al de Corazón, le hace vivir en el día de la marmota. Hace poco tiempo, después de saludarla y hablar un poco con ella, me dio un beso y se lo devolví, otra abuela que había próxima también mi pidió otro beso ; se lo di y ella también me lo devolvió. Todo fue muy tierno. En esta residencia, pues no sé en otras, el cariño surge cuando das cariño, pero todos los eventos no son agradables, ni mucho menos. Siguiendo el principio del cariño, Choquera es cariñosa cuando le das cariño, pero como el universo no es perfecto este hace que Choquera pueda rallarse por algún asunto , sobre todo, relacionado con su ropa. También hace la payaso cuando la ocasión lo sugiere. En ese momento “payaso” las sonrisas bañan el lugar e , incluso, surgen algunas carcajadas sanas como si fuesen cascadas de sonrisas.

Hay dos escenas que he vivido con ella y que merecen la pena ser relatadas con mayor o menor perfección. Eso no importa. Voy al grano. Va por tí, Choquera guapa.

26 de noviembre de 2019

Infractor leve 2/2


Nos quedamos la perrita y yo esperando los boletos. Amargado inspiré para ver si no me ponía la multa por llevar a la perrita suelta, pero no fue así.
Dada la situación me multó por exceso de velocidad = 100 euros, y por llevar un animal en el habitáculo del vehículo sin atar =80 euros. Tuve que bajarme del vehículo para poder hablar con el agente antes de marcharme, pues la perra no me dejaba hablar ni escuchar con sus ladridos.

  • Disculpe agente. Puedo bajarme del vehículo. No me entero con la perra.
  • Bájese.
  • Estas carreteras son muy rectas. Nadie circula a 90 , te adelantarían hasta las bicicletas.
  • Usted iba a 107, pero hace un momento hemos cogido uno a 150. Si paga usted pronto tendrá un descuento del cincuenta por ciento. Que tenga buen día.
  • Gracias. Adiós.
  • Adiós.

A la mañana siguiente estaba pagando las dos infracciones y ya había recordado todas mis infracciones anteriores. También recordé una multa errónea que se cruzó en mi vida poco después de alquilar una furgoneta . Gracias a un amigo que es abogado aquello quedó en agua de borrajas. Sobre aquel incidente ,donde yo no fui el infractor ,quiero seguir escribiendo un poco pues el sistema ha mejorado. Menos mal. 
Hace unos años tráfico se puso en contacto conmigo por impago de una infracción por exceso de velocidad con un vehículo de alquiler que no alquilé, y en punto de radar que no pasé ni por asomo el día de la foto. Todo fue muy absurdo. Creo que el que me metió en el lío fue el hombre de la recepción de la empresa de alquiler pues firmé documentos para llevarme una furgoneta y tuve que firmar varias veces. En una de esas firmadas me metió el gazapo y se quitó temporalmente un problema de en medio. Este lío se produjo porque después de la infracción la policía no detuvo el vehículo y no pudo identificar al conductor e infractor.

En esta ocasión reciente , ante mi exceso 107, me han identificado perfectamente, he reconocido mi responsabilidad, y no ha habido posibles "fantasmadas" de enviarle la multa al dueño del vehículo infractor que no era yo. El coche no era mio, ni es mio. Yo solo he sido el conductor que iba demasiado rápido y con el perro suelto.

Está bien este nuevo procedimiento. Pese a mi dolor en el bolsillo aplaudo este cambio. Bravo por la Guardia Civil de Tráfico. Espero que no perdonen a los futuros infractores porque sean amigos, colegas, famosos, o ricos. Espero que apliquen el mismo rasero a todos los que no respeten las normas de circulación, sean quienes sean.

Saludos.

Infractor leve 1/2


Bueno. Recientemente me han puesto dos multas antes que una. Ya llevo cuatro en mi currículo. No me siento orgulloso, o cosa parecida, si no molesto y con dolor en el bolsillo. Personas próximas y queridas me han ayudado un poco con los billetes que he soltado ante estas últimas infracciones. Gracias desde este entorno.

En esta ocasión tengo que darle la razón a los guardias civiles, no puedo negar mis infracciones leves, pero necesito escribir sobre ellas. Se trata de una cuestión de desahogo. Necesito vaciar mi frustración y enfado. Disculpad.

Aquí en la Mancha las carreteras nacionales y autonómicas son muy rectas, y apenas tienen cambios de rasante. La Mancha es Mundo Disco.
Evidentemente, circular a 90 Km/hora es muy complicado. Cuando circulas a esa velocidad te adelantan todo tipo de vehículos: tractores modernos, patinetes eléctricos y , en ocasiones, bicicletas. Dada la coyuntura, es complicado no pisar un poco el acelerador aunque sigan adelantándote tractores y patinetes.
En definitiva, me hicieron una foto antes de llegar al Toboso mientras circulaba a 107 Km/hora en un tramo de 90 Km/hora. Me detuvieron, me pidieron el carnet de conducir, y apenas pude hablar con el guardia civil pues la perra que tengo adoptada no dejaba de ladrar al policía (¡Sus mulas toas!). Entre ladridos esta fue, más o menos, la conversación:

-Buenos días. Carnet de conducir.
-Buenos días. Si. Ahora mismo. Tome.
-¿Dónde vive usted? -habiendo escuchando mi acento.
-Pues llevo dos años por aquí.
-Debería cambiar su domicilio. Las notificaciones irán a esa dirección.
-Allí hay gente. Pero estoy aquí por trabajo. ¿Cómo voy a cambiar mi domicilio?
-Bueno... Sabe que el perro no debería ir suelto en el coche. -entre ladridos y arañazos de salpicadero.
-Cierto. Lo sé. No llevo el collar adaptado en este coche. Lo llevo en otro que tengo. Lo siento.
- Sabe usted que el animal puede entretenerle en la conducción y provocar un accidente...El perro no es responsable. Espere aquí.
-Vale.

20 de noviembre de 2019

Colegas 2/2


Fue gracioso observar como Alberto no tuvo dudas al comentarle a Santiago que había estado cobrando un buen sueldo de una diputación del norte. Surgió entonces una antigua pregunta en mi cerebro de patata: ¿Es posible recibir dinero público sin opositar? ¿Cuántas personas están en estas condiciones? Queda claro que las diputaciones siempre han tenido gente a dedo. ¿Pasa lo mismo en las comunidades autónomas? ¿Cuántas personas tienen esta condición de cobrar sin opositar, a parte de los políticos que ejercitan una función política dentro de una comunidad autónoma? Recuerdo que el partido de Alberto también habló de este asunto con el concepto :asesores...

Esta confrontación dialéctica dejó varias cosas claras en mi cerebro de patata :

-Santiago recibió ayuda de la diputación por haber estado amenazado por ETA . Asunto ciertamente horrible. Doy gracias de que este ente llamado ETA haya desaparecido.

-Diputaciones y Comunidades autónomas, a parte de las empresas públicas, o semi públicas, son instituciones destinadas a la re-absorción de camaradas políticos para que no les falte el pan. Esto, sinceramente, sería correcto sí el dinero surgiese de los que toman la decisión política, pero al tratarse de dinero público, directo o subvencionado, es una losa, es una actitud abusiva. Solo deja entre-veer que estamos rodeados de delincuentes de menor o mayor calaña.

-Debe eliminarse , a corto o medio plazo, esta duplicidad territorial sacrificando Senado y diputaciones. Alberto, a través de su ex-partido Ciudadanos, proponía la disolución del senado y de las diputaciones . Estaba y estoy de acuerdo con él. Creo que sería lo correcto, aunque no vaya ocurrir porque estamos en manos de mafias. Hay muchas personas necesitadas de recursos económicos que han pasado por la carrera política a distintos niveles. Es como si ellos fuesen unos elegidos respecto al resto de ciudadanos. Eso no es representar. Eso es señorío. Eso es un error de sistema. Aunque el modelo autonómico haya fracasado hasta el momento, no tiene porque seguir fracasando en el futuro.

-La clase política en España es endogámica antes que representativa. Tienen que re-definirse. Quizás la mejor palabra posible de estos no representantes , incluso anti-representantes, es : colegas delincuentes.

-¿No puede ir un político al paro y recibir el mismo trato que el resto de ciudadanos?... Parece de facto que no. Son de facto élite. Élite extraña.

Saludos.

Estas ideas no pretenden ofender a los políticos honrados de a pie , que he conocido alguno. Es ese tipo de político que cuando deja la política deja el dinero público y se pone a trabajar como otro ciudadano. Pero claro, el caso que conozco es de un currante que ha retomado su trabajo, y no me refiero al señor Rivera. Cuando el político no tiene esa posibilidad de retomar un antiguo trabajo...¿Es licito usar dinero público para evitar el desempleo del colega político? ¿No es una actitud mafiosa? ¿Por qué un ciudadano de a pié no recibe el mismo trato? ¿No puede ir al paro un político en decadencia? ¿Por qué?


Colegas 1/2


Sobre todo quiero expresar mi ignorancia ante todo lo que ocurre. Una ignorancia , que es la mía, que surge tras observar repetidamente que ,según la fuente de información consultada, la situación marmota actual de esta España “democrática” puede llegar al caos, o no. Observo dicotomías de siempre. Miedos alimentados con perfección.

En estos últimos días, tras meter el miedo en el cuerpo diferentes políticos ancianos, menos Zapatero, necesito opinar en este entorno sobre algo de lo que no se ha hablado mucho pero sí se expresó en el último debate a cinco de TVE.

En un momento concreto del espacio-tiempo-homínido se produzco un semidiálogo, por llamarlo de alguna manera, entre el Sr. Santiago y el Sr. Alberto. Un semidiálogo que llamó mucho mi atención, y de ahí viene esta entrada de hoy. De ahí surge esta entrada y todas sus perturbaciones.

El Sr. Santiago tiene en su programa de partido la eliminación del modelo autonómico que, siendo sinceros y a mi entender, ha resultado un fracaso de facto. Lo bueno es que, de momento, no somos demasiado violentos y eso es de agradecer. Hay altercados que no pasan de enfrentamientos entre la policía, sea la que sea, y la ciudadanía independentista o teóricamente independentista. Y digo esto a sabiendas de la existencia de procedimientos policiales , o no policiales, de infiltración. El procedimiento de infiltración es de academia y puede ejecutarlo cualquier ente organizado y con suficiente dinero público o privado. Es evidente que los infiltrados cobran y , a buen seguro, cobran bastante.

El Sr. Alberto tenía en su programa de partido la eliminación de las diputaciones que, siendo sinceros, constituyen una duplicidad de la reorganización territorial surgida con el modelo autonómico. Es decir, las diputaciones deberían haberse eliminado cuando se inició el modelo autonómico , pero no fue así. Ahí están las dos mantenido personal que fue opositor, o no. Y la parte de los NO opositores es la más chunga cuando algo se paga con dinero público.

16 de noviembre de 2019

Residencia 5


Ahora le toca el turno a Indala, la encantadora y servicial Indala. Se trata de una mujer recién jubilada que según los rumores reinantes está en la residencia para alejarse de cuestiones de droga y su mulas toas. Vivió mucho tiempo en un precioso pueblo de Almería , muy turístico, donde compartía su vida con su pareja de origen inglés, según cuenta ella misma. Vivió muy feliz hasta que su compañero de camino murió de cáncer, el cruel cáncer. Desde entonces poco tardó en solicitar una residencia, ignoro si por privado o subvencionada pues puede que sea una jubilada reciente. Quizás tenga sesenta y cinco años o algunos más, mañana se lo preguntaré.

Está un poco teniente, algo más que yo y mis egos o defectos, y hay que gritarle para que te entienda un poco. Ayuda con frecuencia a los compañeros llevándolos a un sitio u otro, al servicio, al comedor, a su habitación, a los churros, a pasear cuando hace buen tiempo. Con mucha frecuencia pasea por el interior y el exterior de la residencia muy reflexiva, fumando fuera, pensando dentro, con su paquete de cigarros, pidiendo cigarrillos a los fumadores, jugando con su lápiz , abrazando sus libretos de sopas de letras. Le encanta resolver las sopas y leer. Cuando está sentada puedes verla leyendo, o resolviendo las susodichas. No suele contemplar el paisaje y el paisanaje de las zonas comunes. El movimiento de todas las personas que circulan yendo y viniendo,e incluso a veces gritando, constituye para ella un simple ruido de fondo. “Ná”. Ella está mucho en su mundo.

Cuando se acerca a ti , después de saludarte, te suele pedir un cigarrillo mientras expresa una leve y tenue sonrisa que avellana sus ojos. Si le dices no, suele alejarse sonriendo aunque puntualmente puede contarte alguna de sus historias vitales.

La escena más bonita que contemplé fue una mañana de otoño, de esas preciosas, cuando uno de los coordinadores le trajo una caja con cosas que había recibido por correo. La abrió con gran ilusión cerca de su compañeros diciendo que se la había enviado una gran amiga. Una amiga a la que quería mucho. Cerca de la entrada, que he llamado invernadero en alguna ocasión, contemplé como exploraba el interior de la caja de cartón. Libros en ingles y español, sopas de letras, crucigramas, y múltiples paquetes de cigarros.

Indala acompaña a toda su condición interior un peso corporal de unos cuarenta kilos. Está delgada , tan delgada que un viento podría arrastrarla a donde él quisiera, tal como ha hecho el viento de la vida y sus circunstancias.  Fue el viento quien la trajo a la Mancha.