30 de septiembre de 2019

Pistis Sophia 45.1


Capítulo 32

Y Pistis Sophia lloró hasta el exceso y gritó a la luz de las luces, a la que ella había visto desde el principio. En la que había tenido fe, y expresó su arrepentimiento, diciendo así:

El primer arrepentimiento de Sophia

¡Oh, Luz de luces!, en quien he tenido fe desde el principio; escúchame ahora, ¡!Oh. Luz!, en mi arrepentimiento. Sálvame, ¡Oh, Luz!, pues han entrado en mí malos pensamientos.

Miré, ¡Oh. Luz!, hacia las partes inferiores; vi ahí una luz y pensé : Iré a esa región, a fin de poder tomar esa luz, a fin de poder tomar esa luz. Y fui y me encontré a mí misma en la oscuridad, que está en el caos de abajo, y no pude apresurarme a volver a mi región porque me apresaron dolorosamente todas las emanaciones de Obstinado y el poder rostro de león me quitó mi luz.

Y grité pidiendo ayuda, pero mi voz no salió de las tinieblas. Y miré a la altura para que la luz en la cual yo había tenido fe, me ayudase.
Y cuando miré a la altura vi a todos lo regidores de los aeones, que eran numerosos, como miraban hacia abajo y se regocijaban a mi costa, aún cuando yo no les había hecho mal; pero ellos me aborrecían sin causa. Y cuando las emanaciones de Obstinado vieron a los regidores de los aeones regocijarse por mi causa, supieron que los regidores de los aeones no vendrían en mi ayuda; así que esas emanaciones se animaron y me oprimieron dolorosamente, con violencia, y la luz que yo no tomé de ellas, la tomaron de mí.

Ahora y por tanto ¡Oh , luz de la Verdad! , tu sabes que yo hice esto en inocencia, pensando que el poder de luz con rostro de león te pertenecía; y el pecado que he cometido está abierto frente a ti.

No o permitas que me falte mi luz, ¡Oh, Señor!, pues yo he tenido fe en tu luz desde el principio: ¡Oh, Señor! ¡Oh, Señor de los poderes!, que yo no sufra más por falta de mi luz.

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