25 de agosto de 2019

Tribulaciones Campestres 3


También circula el rumor intenso de que el precio del kilogrado no cambia desde hace años porque diez importantes productores/distribuidores de alcohol y derivados están en contacto continuo para regular el coste del vino, y derivados, y mantener el a granel a buen precio, dado que del a granel se nutren grandes productoras y marcas. La única forma de incrementar la facturación de las bodegas pasa por intentar vender sus propios vinos embotellados. Pero, curiosamente, esta fracción no supone una cantidad importante del volumen disponible y , además, todas las bodegas están haciendo lo mismo. Al final las marcas propias no llegan muy lejos porque todo el mundo tiene marca propia, y en el mundillo de la enología las marcas de siempre son las que el último consumidor pide.

Es decir, no hay un auténtico libre mercado si no una pantomima de mercado. O sea, a mi entender existe un mercado regulado por ciertos señores y por Europa , cuya influencia no sé valorar en estos momentos aunque puedo hacer mis cábalas.

Un ejemplo reciente respecto a Europa: se está subvencionando el emparrado. ¿Por qué? ¿Será porque el emparrado lleva asociado el riego? dado que la cepa está más expuesta al aire y pierde más agua y por ende necesita más agua. ¿Será porque el emparrado permite la recolección automática de la uva? ¿Quizás sea para promocionar un aumento de la producción por hectárea?¿Por qué?

De facto se está emparrando más que nunca y se están haciendo pozos para regar las viñas usando acuíferos que, a mi entender, ya están casi agotados desde hace tiempo. ¿Saben las confederaciones hidrográficas lo que están haciendo?¿ Están siendo presionadas o manipuladas? ¿Son los mismos diez tipos que controlan el mercado los que están fomentando esta sobre-explotación de acuíferos?¿Es todo este último párrafo una fantasía Carenada?

Cuando conversas con muchos productores locales descubres que todos están haciendo lo mismo. Aún a costa de perder grado, están emparrando y regando para incrementar la producción de sus viñas. Pese a la subvención, se hace evidente un efecto contagio que al final obliga a gastar dinero al agricultor implicado, o a endeudarse más. Además está claro que mantener un sistema de riego necesita una supervisión y un cuidado que antes no eran precisos. El agricultor se encuentra al final con más problemas que antes dentro del cuello de botella de la necesidad generada, dentro del contagio. Cómo me pagan el kilogrado siempre igual aumento mi producción y así incremento mis ingresos.

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