27 de marzo de 2019

Al respecto de las Combustiones Históricas 3.7



El tiro de entrada de aire es casi siempre el lugar indicado sobre el que actuar cuando se quiere aumentar la temperatura de caldera, o bajarla, para una misma configuración de radiadores. Manipular esta entrada es más eficiente que manejar el tiro de salida de gases, siquiera apoyándome en mi limitada experiencia.



Solo hay un momento en que el tiro de entrada no sirve para nada, y es cuando la cantidad de ceniza acumulada es tal que no entra aire por la ranura de ceniza, altura a la que se encuentra el tiro en cuestión, ni por la parrilla de extracción, o por ende, ni por la puerta del tiro de entrada de aire. Circunstancia “tapón” muy típica si no se retira la ceniza con suficiente frecuencia. En esta tesitura de obstrucción no sirve de mucho , más bien de nada, abrir más o menos esta portezuela, pues hay un tapón de material en la ranura de ceniza y en la parrilla de extracción, lugares por los que tiene que pasar el aire con su oxígeno para alimentar la apreciada combustión.


Respecto al tiro de salida, el asunto es más complicado de cara al control de la combustión en la caldera y su temperatura. Jugando con sus limitadas posiciones, pues es menos regulable que el tiro de entrada, se consiguen pequeñas variaciones. Solo su cierre, que no es posible en la configuración de la caldera, sería determinante, aunque ignoro si apagaría la caldera o los gases de combustión saldrían por cualquier lugar... En resumidas cuentas el tiro de salida es bueno que esté más o menos abierto siempre, y la salida de gases sin obstrucciones de ceniza. 


De hecho el tubo de salida de gases, cuando toma la vertical hacia el tejado, tiene un tapón de vaciado de cenizas. Si queremos un funcionamiento normal de la caldera, la salida de gases  y su tiro deben estar suficientemente libres para que la evacuación de gases de combustión, y de cierta ceniza, sean posibles.

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