28 de diciembre de 2018

Pistis Sophia 36: Espiral

Sucedió entonces, cuando los Arcontes de los Aeones y aquellos del Destino y aquellos de la esfera continuaron realizando esto -volviéndose a sí mismos, devorando su materia inútil y no permitiendo a las almas nacer en el mundo de la humanidad a fin de poder seguir siendo regidores y que sus poderes que están en sus poderes, o sea, las almas, puedan pasar largo tiempo aquí afuera-, persistieron en hacer esto continuamente durante dos círculos.

Así, cuando yo quise ascender para ejercer el ministerio para el que fui llamado por orden del Primer Misterio, subí hasta en medio de los tiranos de los Arcontes de los Doce Aeones con mi vestimenta de luz, brillando tan extraordinariamente que no había medida para la luz que me envolvía.

Adamas y los tiranos luchan contra la vestimenta de luz

Y sucedió entonces, cuando los tiranos vieron la grandiosa luz que me rodeaba, que el gran Adamas, el Tirano, y todos los tiranos de los doce aeones, ellos juntos, empezaron a luchar contra la luz de mi vestimenta deseando apoderarse de ella, a fin de permanecer más en su imperio. Esto hicieron ellos sin saber contra quien luchaban.

El Resucitado vuelve al asunto de la caía, o rebeldía, de los Arcontes, Adamas y tiranos para dar una vuelta más de tuerca a un asunto ya planteado. Con más lujo de detalles reitera porqué tuvo que llamar al orden a los antes dichos.

En la entrada que sigue a esta es cuando El Cristo Resucitado profundiza en estos aspectos ya expresados anteriormente. Este documento, llamado Pistis Sophia, se va caracterizando por su tratamiento espiral de los diferentes contenidos de la doctrina expresada.

Una curiosidad, siquiera para mi. Hablando el otro día con una amiga, que es amiga de mi compañera de camino, me hizo saber que Pistis Sophia es un documento que surgió de los Valentinianos, comunidad Cristiana del siglo uno, que fue traducido al Ingles en el siglo dieciocho y , desde este idioma, se tradujo al Castellano.