17 de septiembre de 2018

Tomateras y Tomates 1/2


Me resulta curioso observar, en el espacio tiempo de los sujetos y los objetos, que recibo experiencias y sensaciones que, sin ser nuevas, me llevan a conjeturas sencillas y muy interesantes.

De un tiempo a esta parte , por circunstancias laborales, he iniciado un pequeño huerto, que de momento está en espuertas pero pronto pasará a un pequeño terreno donde se efectuaran las próximas siembras. 
Tras la siembra hecha por mi compañera de camino con la tierra que estaba situada bajo la copa de una carrasca, o encina centenaria, y tras regar el susodicho huerto durante unos meses, ahora estoy recogiendo la pequeña cosecha. Recoger la cosecha de tomates, pepinos y pimientos ha alimentado mis sensaciones y sentimientos animales, e incluso ha alimentado mi triste filosofía.

Como simple regador y recolector entiendo y siento que ver crecer a las plantas y dar su fruto es, sinceramente, algo maravilloso. Evidentemente, en el mundo actual, casi toda producción agrícola se ve como dinero, o cuartos que también sirve, pero la naturaleza de la vida va más allá de ese invento llamado dinero. Las plantas, como tantos seres vivos, solo quieren crecer y continuar desde sus frutos. En este caso, evidente, solo hablo de plantas de huerto que satisfacen las necesidades en la dieta de los humanos más próximos; unos animales como otros cualquiera. Todo esto es algo sorprendente, siquiera para mi. Después de dos meses de riego , procurando que no les falte el agua ni el sol -evidentemente-, aparecen los frutos como por arte de magia.

Siento , conociendo el sistema socioeconómico en que vivo, que hemos perdido la perspectiva de lo que es la vida desde hace bastante tiempo. Me entristece que el hombre solo esté enfocado, dentro del sistema, en el prestigio, la posición, el dominio, y el dinero. Me entristece que haya perdido algo en el camino del tiempo. 
Sinceramente, creo que hemos perdido la esencia de la grandiosidad que hay en las pequeñas cosas. Hay demasiada apariencia, demasiado engaño; incluso demasiado autoengaño.

No hay comentarios:

Publicar un comentario