10 de mayo de 2018

Pistis Sophia 17: De su propia encarnación 1/2


Bueno, antes y después de mi indignación hacia el mundo en que vivo, voy a continuar con el libro llamado Pistis Sophia. Un documento extenso sobre el que voy reflexionando poco a poco, lentamente, despacito. En esta ocasión, al respecto de las encarnaciones, El Cristo Resucitado habla sobre su propia encarnación. Como siempre, expreso en cursiva las palabras del texto que me regalaron mediante trueque , y con esta configuración expreso mis palabras de animal hombre.

De su propia encarnación a través de María.

Y Jesús continuó en su plática diciendo: “ Aconteció entonces después de eso que, al mandato del Primer Misterio, miré hacia abajo, sobre el mundo de la humanidad, y encontré a María, quien es llamada “mi madre” de acuerdo al cuerpo de la materia. Hablé con ella como Gabriel, y cuando volvió de lo alto hacia mi, le vertí de allí la primera fuerza que había recibido de Barbelo que es el cuerpo que he llevado en lo alto. Y en vez del espíritu , vertí en ella la fuerza que he recibido del Gran Sabaoth, el digno, que está en la región de la Derecha.

Y las doce potestades de los doce redentores del Tesoro de la Luz, que yo había recibido de los doce ministros de en medio, la vertí en la esfera de los regidores. Y los decanos de los regidores, y sus liturgos, creyeron que ellos eran los espíritus de los regidores; y los liturgos los trajeron y los ligaron a los cuerpos de vuestras madres. Y cuando vuestra hora se ligó, nacisteis en el mundo sin espíritu de regidores. Y recibisteis vuestra parte de la fuerza, que el último auxiliar había inhalado hacia la mezcla, esa fuerza que está fundida con todos los invisibles y todos los regidores y todos los aeones, en una palabra, el que está combinado con el mundo de destrucción, que es la mezcla. Esta fuerza, que desde el principio yo resalté en mi mismo, la he vertido en el Primer Mandamiento y el Primer Mandamiento vertió una pare de ésta en la Gran Luz, y la Gran Luz vertió una parte de aquella que había percibido en los cinco auxiliares, y el último auxiliar tomo una parte de aquella que recibió, y la vertió en la Mezcla. Y esta parte está en todos los que están en la Mezcla, tal como os lo acabo de decir”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario