17 de enero de 2018

Pistis Sophia 6: Sentados en el Monte de los Olivos

Jesús y sus discípulos se sientan en el Monte de los Olivos.
Sucedió entonces que los discípulos se sentaron en el Monte de los Olivos hablando de estas palabras y regocijándose con gran placer y alborozándose sumamente y diciéndose unos a otros: “ Benditos somos antes que todos los hombres de la Tierra porque el Salvador nos ha revelado esto y porque hemos recibido la plenitud del fin total”; eso decían mientras Jesús se sentaba alejado un poco de ellos.

En esta ocasión se expresa el claro placer de los discípulos tras recibir las palabras del Cristo Resucitado y haber sido elegidos. Es algo absolutamente lógico y muy humano. Siento cierta envida. Es, a fin de cuentas, una celebración preciosa y encantadora. Pero...

Para mí, que soy un animal evidente por mucho que algunos intenten ocultármelo, celebrar es algo genial y debe estar abierto a los próximos. Perfecto. No obstante: ¿Qué pretendo decir con el “Pero” de arriba?
Que sentirse elegido puede ser estupendo, pero tiene un doble filo. Pienso que puede haber lugar a malas interpretaciones en el futuro de las generaciones, sobre todo alrededor de la idea de ser la élite y ciertos constructos semejantes que llevan a “un grupo de elegidos” hacia auténticas absurdeces relacionadas con su presumida superioridad.
Con otras palabras : ser un elegido ,o conocer, no supone ser superior a otro humano, si no estar a su servicio si lo necesita. Es decir, en la religión del Amor, derivada de las palabras de Jesús antes y después de la resurrección, y con la idea de la pasión del señor por medio, un auténtico cristiano, o derivado del cristianismo, debe entender que ser elegido es ser un Ser dado a los demás. Cualquier otro apostolado que no sea este de la entrega, presumiblemente solo sea necesidad humana, fantasía, y autojustificación. Ser un discípulo de Cristo no es recibir prebendas o riquezas, sino estar con los pobres del mundo. Con aquellos que necesitan. La mayoría de las élites que conozco se consideran superiores a la plebe, o a quien sea, sobre todo si “los inferiores” son un grupo étnico, una raza, o una cultura diferente a la propia...¡Ojo! ¡Perro!¡Muerde! Sentirse elegido puede ser una gran losa antes que una liberación para el alma. Es bueno celebrar pero puede no ser tan bueno sentirse especial, sobre todo si uno es un bicho humano.


Saludos.

2 comentarios:

  1. Anónimo18/1/18 0:22

    Mecánicos de una estación de ITV llaman a los TEDAX para hacerle la revisión a un aquanardo.

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  2. Nuevo unboxing de Carenado, esta vez de un jamón de Navidul.

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