25 de septiembre de 2017

Cabeza y Corazón

Evidentemente los aforismos del caminante y su sombra son de alto interés para mí. Reconozco que muchos de ellos solo van a ser lectura antes que análisis Carenado , o intento de análisis en este entorno imperfecto y digital.

Cuando ha llegado el aforismo 183 , después de muchos dedicados a juzgar los trabajos de músicos y escritores a los que Nietzsche dedicó algunas palabras escritas, ha surgido un rayo de esperanza en mi mente de patata. Dice Friedrich : “Llegará un día en que no querremos cometer un atentado contra la lógica que implica la ira y el castigo, practicados individualmente o en sociedad. Será un día en que la cabeza y el corazón estarán tan cerca una de otro como hoy están alejados.”

La cosa es que comparto esta idea de mi apreciado filósofo entre muchos. Estoy de acuerdo con él. Aunque mi seudónimo sea un "gritón" , que grita desde su frustración indignada ante un mundo bastante cruel, considero que llegará un momento en que nos daremos cuenta de que tenemos que convivir y desarrollarnos en paz. Y el desarrollo será interior y exterior. Hay muchas técnicas actuales que pueden llevar a este tipo de desarrollos. Lo importante es la ocupación razonable del tiempo constructivo de los seres. Un tiempo en que todos los seres podamos dedicarnos a hacer el máximo bien posible a nosotros y a los demás sin distinción. Ese tiempo en que realizaremos tareas más allá del dinero ,y su vileza inventada. Llegará un día en que en lugar de competir por todo, todo el tiempo , colaboraremos pacientemente los unos con los otros. ¿Utopía? ¡Sí! Habrá que dar el paso siguiente hacia el siguiente escalón del desarrollo social, para continuar el camino hacia el océano cósmico común. Se trata del camino razonable del aprendizaje de toda sociedad de seres en el tiempo.

Si lanzamos una mirada sobre la marcha general de la humanidad, observaremos con claridad que la cabeza y el corazón se hallan menos alejados la una del otro de lo que lo estuvieron primitivamente”

No hay comentarios:

Publicar un comentario