29 de septiembre de 2017

220


No he contado el número de aforismos que tiene el libro de El Caminante y su Sombra, pero vuelve a llamar mi atención el aforismo 220 que dice así:

La máquina, …, no moviliza , en las personas que la manejan, más que sus fuerzas interiores e irreflexivas.... pero no fomenta las ganas de educarse, de hacer las cosas mejor y con más arte. Nos hace activos y uniformes , lo que produce a la larga un efecto contrario: un aburrimiento extremo se apodera del alma que aspira, por medio de la máquina, a un ocio muy dinámico.”

Aquí cuando expresa máquina, dado que el título del aforismo es Rechazo de la cultura de la máquina, no puedo dejar de pensar en el sistema socioeconómico que tenemos montado. Todo aquel que no quiera participar de su funcionamiento aparentemente inevitable, dado que no es un absoluto aunque lo parece, se convierte en un marginado o inadaptado. Intuyo, dado que quiero demostrar mis absurdas proposiciones, que el arte del conocimiento debe desarrollarse en el humanos, entendiendo el arte del conocimiento a la educación permanente para hacer las cosas mejor y con más arte. ¿Cómo? Pues usando las cualidades superiores que tenemos. Cualidades como la capacidad critica constructiva, la imaginación, la fantasía, la capacidad de pensar libremente, etc. Es posible que aquí sí se encuentre la idea de Espíritu Libre y creador del que habla Nietzsche en muchos momentos.

¿Cómo sería un espíritu libre Carenado? Pues, sinceramente, algo bien distinto de lo que he entendido en las palabras de Nietzsche. Para Friedrich debe ser un europeo que está alejado de morales religiosas cristianas o , en general, alejado de cualquier sentimiento religioso , o pasión religiosa, que, según he entendido, limita las pasibilidades de pensamiento del creyente, pero, evidentemente, puedo estar confundido.  

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