9 de agosto de 2017

Entorno al Papa 3


Evidentemente, la indignación perpetua de Constantino Carenado puede dejar entrever una mala actitud, pero Constantino Carenado es un personaje que grita, antes que una persona real.  Es una fantasía, un actor que quiere resultar incómodo ante los abusones para que tomen conciencia de su condición antes y después del marketing, o maquillaje mediático. Antes y después de la propaganda. Creo, aunque no le guste a muchos seres queridos, que Constantino Carenado continuará durante muchos años , si Dios o el ente que sea quiere. Lo considero necesario.  Necesito disponer de un personaje que se indigna ante las injusticias del mundo, antes que pensar que el mundo no tiene solución. Necesito pensar que el mundo humano sí tiene solución, aunque no sea una solución fácil. La solución pasa por actuar en el bien de todos, antes que en el interés de unos pocos. Nada nuevo. La solución tiene que resultar incómoda a los poderes fácticos. Si no es así, estos poderes se consideran como la única solución. Grave error. Perpetuo.

El egoísmo fomentado por el sistema durante el enfrentamiento, o convivencia de voluntades distintas, no lleva a ningún lugar. Solo lleva hacia un futuro atomizado y lleno de temores e, incluso, terrores.

No dejo de pensar que la generosidad generalizada sería lo ideal pero a fecha de hoy el generoso parece, normalmente, tonto o débil, salvo en el caso de personajes consolidados socialmente.

Paradójicamente, cuando el públicamente generoso es un personaje consolidado socialmente, se le aproxima una imagen de santidad. Se convierte en un ídolo. Un ídolo que es algo más que un humano. Un ídolo que casi es un semidiós. Flipo.

Para colmo de males , muy recientemente estuve jugando a la pelota con tres niños, de tres , ocho, y trece años, que querían ser ganadores. Querían ser los mejores en lo que fuera o fuese. El de tres años quería jugar a ganar sí  o sí, y los otros dos le iban a la saga sin dudarlo. En ese momento me acordé mucho de la teoría de juegos y sus matemáticas, aunque ya recuerdo poco de sus proposiciones salvo la inicial: - "Dado cualquier juego, ninguno de sus participantes quiere perder."

¿Se trata de algo innato, o de algo aprendido?