14 de julio de 2017

Indignado Perpetuo 3


La ética natural es mi referencia a expensas de que pueda resultar necesaria pero no suficiente. No obstante es necesaria. Lo tengo claro.

Los embusteros me sacan de quicio, considerando que he mentido alguna vez ante presión o he exagerando algo. No estoy a salvo de la vanidad , miedo, ni orgullo, ni de su eco llamado embuste. Procuro mentir lo menos posible , pero no soy perfecto. Hago lo que buenamente puedo y escucho a la poca conciencia que me queda.

Me indignan los proxenetas y ladrones de tres al cuarto. Consiguen delinquir sin freno. Me repugna que el problema de la droga continúe. Continúa porqué interesa. No creo que sea tan difícil de atajar.  Me araña que el mundo sea gobernado por psicópatas que han perdido la perspectiva. Debe de haber personas menos corrompibles. No puedo negar que toda persona puede tener un precio, pero que sea alto, que sea inalcanzable.

Me molestan los vanidosos que realizan buenos actos y siempre los publican, también los vanidosos que ansían reconocimiento permanente tras sus actos. Puedo parecer un envidioso, que lo soy, pero la envida no es la que sustenta la proposición anterior. Un acto altruista no tiene porqué ser publicado siempre, aunque ocasionalmente puede ser propaganda sana.

Me pesa, tal como una tonelada en el dedo derecho de mi pie, que el mundo sea injusto. Los ególatras y sinvergüenzas pueden prosperar sin freno, e incluso los asesinos .  Que no pueda frenarseles es despropósito.


Evidentemente una persona técnicamente buena puede convertirse en abominable. Eso debe evitarse , por ejemplo, con un menor índice de frustración pues la frustración está emparentada con el fracaso y su rabia, con un bajo índice de realización personal de carácter constructivo. Ante una psicopatía evidente, e imparcial, deben tomarse medidas reconstructivas. Es denigrante que los monstruos renazcan tras sus castigos.

Puede que haya Karma y Dharma pero estamos obligados a vivir más allá de ellos. Si nos supeditamos a pagar culpas o disfrutar de regalos que vienen de actos de vidas anteriores, podemos justificar injusticias. Existe el perdón. Existe la misericordia. Existe el amor. Solo hay que remitirse al amigo Jesús, a los evangelios oficiales y no oficiales. Una interesante literatura para los no creyentes y agnósticos.