8 de junio de 2017

Tribulaciones tras hacer cola en la caja de un banco.

Recientemente , y también en múltiples ocasiones, decidí saborear la cola de un banco que antes era una Caja de Ahorros. Bien es cierto que la operación que iba a realizar podría haberla hecho a través del cajero automático, pero no deseaba más cargos en mi tiesa cuenta, o cuenta tiesa, que para el caso es lo mismo.

Religiosamente solicité la vez a una muchacha que al marcharse pronto me indicó la persona que estaba delante de ella que, al final y a la postre, tenía otra persona por medio que la muchacha desconocía. Este asunto saltó después por varios sitios y hubo que hablar entre los miembros de la cola. Hubo unas pequeñas peloteras que se resolvieron conversando y sin aspavientos. Menos mal.

En el momento que llegó mi turno, cosa que requirió unos sesenta minutos, hablé tranquilamente con el amable operario de cuya gestión no puedo quejarme. El operario me expresó estas sencillas ideas durante nuestro breve diálogo:

- No ponen más personal en caja porqué esto es un banco y el banco quiere que la mayoría de las operaciones se hagan a través del cajero.
- Ya. Ya. Respondí. ¿Por qué no ponéis números como antes? Se eliminarían muchos conflictos en la cola.
- Esto es un banco. Al banco le interesa que la gente vaya resolviendo sus gestiones en el cajero. Es lo que hay. Poco a poco las operaciones inferiores a mil euros habrá que hacerlas online , o en el cajero automático.

Esta imposición lenta me llevo a preguntarle otra vez.

- Si tu banco era antes una caja de ahorros con intereses sociales. ¿Cómo qué no tiene en cuenta a las personas?
- El banco tiene su parte social que no tiene nada que ver con su funcionamiento. Son cosas distintas.

Así terminó nuestra conversación antes del educado adiós. Y ahora termino esta entrada con unos párrafos a modo de conclusión.

Es absurdo que un ente que se llama social se pase los intereses de las personas por cierta parte insultante. Me resulta triste que poco a poco, lentamente, vayan minando las personas en pos del dinero, del beneficio, y de las máquinas. Es lamentable. Si hubiese que definir lo que está sucediendo de alguna manera, habría que definirlo como una hez gigante.

El interés económico no debería imponerse al interés de las personas, pero sin embargo lo hace. Algo no funciona dentro del sistema. Me niego a que la presencia humana vaya a menos. ¡Quiero tratar con personas y no con máquinas! ¡Reina la estupidez! ¡Un invento, como es el dinero, no puede estar por encima de las personas! Y sin embargo lo está. Esto que está ocurriendo es absurdo. Hay que ponerle freno. Hay que ponerle un freno pacífico. La codicia no puede, ni debe, gobernar el mundo pues lo pudre. Hace que huela mal y no he sido yo. Lo juro.

1 comentario:

  1. Anónimo8/6/17 15:02

    Si esperas una hora en la cola es porque quieres. No tienes más que soltar lastre y te queas solo.

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