9 de junio de 2017

M620 y M621

Se están generalizando las citas previas en muchas instituciones públicas y, sinceramente, no me complace tal generalización. Es como si generalizásemos el consumo obligatorio de agua y no se pudieran tomar refrescos , infusiones, o bebidas con más o menos alcohol. Entiendo que el hecho de que las citas previas funcionen en ciertas condiciones lleva a su generalización total. Y considero, sinceramente, que es un error administrativo o de los administradores.

La administración debe ofrecer alternativas razonables para la gestión de los modelos administrativos con que se pagan los impuestos y tasas, y si no es así la administración está ejercitando una discriminación evidente, una marginación tecnológica. Voy a poner varios ejemplos que me han sacudido recientemente.

Antiguamente el modelo 620 permitía pagar en la Consejería de Hacienda el impuesto de transmisiones ante la compraventa de un vehículo. ¡Ya no! Ahora estás obligado a rellenar el 621 online o con la ayuda, estimable y educada -no puedo negarlo-, de un teleoperador que cuando te hace el pequeño interrogatorio de cumplimentación te envía el modelo relleno a una cuenta de correo electrónico para que desde ahí puedas imprimir el documento e ir al banco. Esta secuencia de actos requiere,inevitablemente, ciertos conocimientos informáticos que todo el mundo no posee. Hay que decir también que con una cita previa en la Consejería de Hacienda un técnico te ayudará a gestionar el modelo 621, pero el proceso se alargará hasta que el técnico pueda atenderte. En mi caso el sistema me sugirió un cita previa a cinco días vista. Negativo. El proceso de pago se ralentizaría una barbaridad.

Para gestionar finalmente el modelo 621 utilicé el teléfono, el trato del teleoperador fue encantador , pero si no hubiese tenido una cuenta de correo electrónico todo habría sido inútil. Evidentemente la administración está obligando a que todos los pagadores tengan una cuenta de correo electrónico para el pago del impuesto implicado, en este caso el de transmisiones. Y todo el mundo no tiene porqué tener una cuenta de correo electrónico. No debe ser una obligación. Esta obligación tecnológica me parece cruel, absurda, un pequeño atentando contra el libre albedrío. El pago debería poderse hacer sobre la marcha, como sucedía antes, pese a los errores de cumplimentación, y pese a las colas . La administración debería permitir más alterativas de pago rápido sin centrarse, exclusivamente, en el uso de medios informáticos por parte del contribuyente. Además la cita previa como única alterativa a la red es, sinceramente, una discriminación temporal.

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