25 de junio de 2017

Los embustes deben ser denunciados I




Recientemente, y por razones de franqueza e interés económico, el presidente de una comunidad, que no es la mía, me indicó que por ley de propiedad horizontal tocaba pagar los tres últimos años de comunidad dado que el antiguo propietario, de una casa que no es la mía pero sí represento por empatía y usufructo,  no había pagado prácticamente nunca la comunidad . Para ser sincero, solo había pagado dos cuotas en nueve años. En mi defensa, y defensa del propietario de la casa, objeté que el antiguo propietario era una linea familiar antigua que me había mentido repetidas veces, y una de ellas había sido ante notario. Fueron, mínimo, tres ocasiones en las que mintió diciendo que la casa no tenía cargas, que tenía al corriente el pago del Ibi, de la comunidad, del agua, y de la luz. Todo eso fue falso y , lamiendo antes que mordiendo, conseguí poner al corriente la luz y el agua a lo largo de tres meses, aunque sigue debiendo Ibi y comunidad.

Esta entrada obedece a que la palabra embustero, y mentiras, fue expresada en un grupo de wasap donde él estaba, y yo sabía que estaba...

Esta entrada evidencia que la franqueza y la verdad ante los mentirosos , sea por la razón «razonable» que sea la mentira, supone un gran peso para el denunciante y debe gestionarse de alguna forma pública. Hay que frenar este tipo de dinámicas poco constructivas. Sentía que ya estaba cansado de lamer para que pagase. Sentía que había llegado el momento de la verdad y de su uso.

Bien es cierto que hay procedimientos para evitar todo este caos postventa, pero al tratarse de un antiguo familiar , y al tratarse de un pueblo, pensé que el propietario no se atrevería a mentir, pero lo hizo.  Fue un buen marrón para mí  , y aún lo es. El propietario de la casa ha estado en silencio respecto a mí, pero puedo imaginarme lo que piensa, pues fui un intermediario.

Una de las consecuencias de toda esta verdad, ante un embustero concreto, fue que el otro día se dirigió físicamente a mi,  y esta fue la conversación aproximada tras saludarme educadamente:

- No hables mal de mi.
- Querido... mentiste tres veces como Pedro. Eres un embustero. Es evidente. Y siento que las cosas no te vayan bien.
-  Cómo sigas hablando mal de mí voy a hacer algo que no te va a gustar. Te vas a arrepentir.
- ¿Qué tipo de cosa?
-  Vas a dejar de dormir bien en la casa. Ya veras. Haré algo como sigas hablando.
- Creo que no estás bien. Necesitas ayuda. Necesitas un psicólogo. No puedes ir así por la vida.
- ¿El qué? Te vas a enterar la próxima vez que nos veamos. Eres un vividor.
- Aquí estoy. Cuídate.
        

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