11 de junio de 2017

El auténtico líder


He estado leyendo algunas portadas de los periódicos. Suelo hacerlo cuando me es posible. Pues en una de ellas, aunque no recuerdo el periódico ni el día pero fue hace poco, observé al señor Aznar y a Albert Rivera durante unas jornadas sobre liderazgo. Unas jornadas organizadas por una fundación constituida por el Sr. Aznar y alguien más, supongo. Tras esa simple observación se me revolvió el estómago y sentí una gran necesidad de escribir sobre el concepto liderazgo y , también, sobre el concepto líder.

Lo primero que no tiene que confundir un líder es su ego con su responsabilidad, lo segundo que no tiene que confundir es su imagen con su realidad y la de sus representados.¡OJO! Un líder es un representante y nada más. Ese aire de vanidad, endiosamiento, o mito ,solo es fachada rodeada de mezquindad. Una fachada que no tiene nada que ver con sus responsabilidades.

Un líder debe padecer las miserias de su pueblo mientras su pueblo las padezca. Un líder debe representar a los más débiles de su sociedad. De nada me sirven los lideres actuales que solo son artistas del engaño. Prestidigitadores y actores en ocasiones bastante malos. Me gusta que un líder use la palabra con soltura pero me joroba, por no utilizar otra palabra, que esté por encima de las necesidades y padecimientos de sus representados. Un líder debe enfrentarse al capital sí este actúa como un opresor de facto.

Una democracia es como una comunidad de vecinos gigante. El presidente de la comunidad es un vecino más que tiene grandes responsabilidades con sus vecinos y punto. Sigo pensando que los políticos actuales, pese a la irrupción magistral de nuevos partidos con ideas antiguas, son el equivalente a los antiguos señores feudales. Es verdad. No pasan necesidades y tienen un montón de privilegios de los que nosotros carecemos. Son, inevitablemente, élite. Y la élite solo se re-alimenta. La élite, por razones genéticas de nuestra naturaleza animal, solo quiere poder , dinero, prestigio, propaganda,...Solo quiere para sí misma. Y, sinceramente, ese ego hay que regularlo dentro de un estado de derecho auténtico.

El único líder en que creo y sobre el que he leído , y al que me han presentado muchas veces, ha sido Jesucristo.  No atiendo a otros liderazgos aunque, como expresan algunos, Jesucristo haya sido una leyenda -cosa que dudo.

Posdata: me he declarado agnóstico alguna vez. Eso nunca ha resultado incompatible con lo que ha supuesto para mí conocer a Jesús a través de diferentes misioneros de varias religiones, y desde buenos diáconos católicos. Me gusta escuchar, aunque a veces me cueste un poco.

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