29 de marzo de 2017

La meditación y el pan solo

Tengo que reconocer que en múltiples ocasiones soy víctima de mis emociones. Para mi es algo triste y lastimoso, pero muy real. La meditación me ayuda a aislarme de ellas durante un tiempo. Meditando encuentro el no entretenimiento y el pensamiento casi vacuo, o emociones cero. Es muy curioso autocontemplar lo que supone meditar. La cosa, la clave, es bajar el ritmo de los pensamientos antes que introducir distracciones exteriores, tal como hacen muchas artes escénicas y deportes, entre los miles de entretenimientos mentales posibles y dignos. En mis tiempos anteriores a la meditación recursiva, utilizaba entretenimientos habituales para pensar menos en mis dificultades y problemas personales con sus anexadas emociones . La meditación , en cierta forma y manera, ha sido un descubrimiento.

Evidentemente no es panacea pues solo trata de calmar, relajar, y disminuir tensiones musculares y mentales. No es como dormir la siesta, cosa que también busco cuando puedo. Tampoco es como practicar deporte, ni quedarse traspuesto. Meditar es algo diferente. Evidentemente me refiero a la meditación Zen , o su intento, más allá de todo concepto religioso aunque el Zen sea una religión que surgió del budismo. Según tengo entendido.


A parte de las religiones que puedan beber de la meditación, y de su ejercicio, hay que mentar que es tremendamente recomendable. Como he expresado anteriormente, agradezco los ratos que he meditado solo o acompañado. Gracias. Y me entristece no encontrar un momento frecuente para ella en mis días habituales. No he conseguido introducirla en mis rutinas diarias, y me apena. Con mucho esfuerzo he conseguido meditar cuatro días a la semana pero lo habitual es , como mucho, dos veces. Algo, con franqueza, totalmente insuficiente. No sé, con sinceridad, lo que le pasa a mi tiempo y su gestión. Creo últimamente que me pasa como con el dinero. Se evapora solo . Sin mi consentimiento. Con todo mi dolor.

Por cierto, ahora que recuerdo, meditar sí se parece a orar. Exacto. Puede considerarse , perfectamente, como un tipo de oración útil para múltiples religiones o ninguna. Quitarle el aspecto religioso a la meditación puede ser como comer pan solo. Y el pan solo puede estar bueno. Ustedes mismos.

2 comentarios:

  1. Triángulo de lectores29/3/17 15:40

    El insigne lingüista C. Carenado, creador del participio descompuesto y del gerundio redundante está a punto de lanzar su nueva novela de 250 mil páginas, titulada "Nada". Prólogo de Sanchez Dragó. Pliego de descargo incluido en separata.

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  2. Buda me la zuda29/3/17 21:32

    "aunque el Zen sea una religión que surgió del budismo. Según tengo entendido."

    Nada de eso. Tiene un origen romano. Su fundador fue Zeneca.

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