22 de enero de 2017

El mercado local es más libre



Si en la entrada anterior pongo a parir el concepto de libre mercado a nivel global. Un “libre” mercado que ante todo es libertino. Ahora, en este momento animal, quiero reflexionar, porqué la libertad de expresión aún me lo permite, sobre los mercados locales. Eso me dispongo a hacer en unos breves párrafos.

En los mercados locales se puede escribir más sobre el concepto libertad, antes que sobre la idea libertinaje aunque lo haya. A nivel local hay mas libertad en tanto en cuanto hay más regulación formal e informal, y dicha regulación obedece, por ejemplo, a parámetros observables e incluso contrastables.

Para explicarme voy a intentar definir lo ya definido. Voy a intentar expresar a qué quiero referirme cuando digo regulación formal, regulación informal, y parámetros.

La regulación formal suele depender de leyes locales, autonómicas y nacionales , en el caso de España. Un conjunto de normas , que se aplican con mayor o menor intensidad, y que deben cumplir todos los negocios semejantes. Esta regulación puede observarse directamente mediante inspección. Regulaciones directas son , evidentemente, los horarios, los contratos de los trabajadores, los salarios, los precios de venta, la calidad de los productos, etcétera.

Regulación informal es la que realiza el propio consumidor cuando consume a nivel local. El consumidor compra por precio, por simpatía, por costumbre, por proximidad,... Estos son los parámetros observables y contrastables que permiten que el consumidor frecuente un negocio, o que pase de él.

Para mi, vuelve a ser de Perogrullo que a nivel local es más fácil fomentar el libre mercado pues está más controlado y todo es más transparente, más visible, siquiera en muchos más aspectos que en el mercado global. Desgraciadamente, en el mercado global la transparencia suele brillar por su ausencia. Parece como sí todo al crecer se volviese más inhumano, o perdiese la perspectiva, convirtiéndose en una rémora para la mayoría. Digamos que con el crecimiento de las empresas aparecen comportamientos parásitos desde unos pocos hacia muchos. Los expertos argumentan que en macroeconomía todo se complica, y es verdad, pero también es verdad que todo se despersonaliza, se deshumaniza y, al final, se prostituye generando daños a la mayoría de las personas. Precariedad laboral para unos, y trabajo esclavo para otros. Es la desagradable realidad. Son los desequilibrios animales de los bichos. 

En definitiva: el mercado local, sin ser perfecto, es más libre. Saludos.

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