24 de octubre de 2016

Dentro del Sistema 7. Proteoría de la Gravitación Económica.

Otro aspecto con el que se podría responder a la pregunta asterisco (*) sería eliminando muchas barreras tecnológicas. La ingeniería libre, tal como el software libre, podría hacer algo al respecto. Los recursos necesarios, cuando no hay barreras tecnológicas, son menos costosos de cara a la reparación, implantación , y mantenimiento, de máquinas y dispositivos.

Además, el coste de cualquier tecnología no puede ser cero. Por ejemplo: una red de acequias necesita herramientas, maquinaria, materiales, mano de obra, y un dinero mínimo. Evidentemente, gestionar proyectos a través de fundaciones sin ánimo de lucro podría ser muy interesante, a sabiendas de que toda fundación que quiera funcionar necesita gente fija y con nómina. Es decir, necesita ingresos fijos , o frecuentes, con todo el estrés que puede suponer eso. Los gastos fijos son inevitables, como evidencian las cifras públicas de muchas ONG’S que han sobrevivido a la crisis económica. Gracias por vuestra transparencia.

Ante la idea planteada de una “riqueza generalizada”, pregunta asterisco tan repetida, las ONG’S serían instituciones destinadas a su extinción o caducidad. Deberían ser instituciones con fecha de caducidad. Una vez resueltos los problemas, no tendrían sentido.

Sin pretender ser comunista, los recursos disponibles deberían redistribuirse entre todos de forma ecuánime y ética. La teoría de los grandes números considera que, en ciertas condiciones probabilísticas, los grandes números atraen más números que los pequeños números. Hay que evitar esa pesantez económica con una redistribución justa y social de los recursos entre todos los homínidos. Metafóricamente escribiendo los grandes números vendrían a ser como grandes concentraciones de masa que atraen masas más pequeñas, de forma parecida a lo que sucede con la teoría de la gravitación universal de Newton.

La gravitación económica, o pesantez económica, debe ser compensada o nunca saldremos de los extremos económicos de ricos y pobres, junto a los dogmas justificativos que viven a su alrededor. Ya dije que, desgraciadamente, los dogmas no resuelven el futuro pues son básicamente conservadores. Los dogmas son necesarios en nuestras sociedades, no puedo negar tal necesidad humana, pero no son suficientes para el cambio constructivo y librepensador que necesita el homínido del futuro.

Se hace más necesario que nunca que los gobiernos democráticos superen los dogmas del capital, o del neo-capitalismo. La globalización y su toxicidad deben ser enfrentadas por alguien de forma, evidentemente, pacífica y sistemática.


Continuará...

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Las erratas del sistema en que vivimos hoy son graves, sistemáticas, y sistémicas.