23 de septiembre de 2016

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Bien es verdad que muchos asuntos, temas, e ideas, se repiten en este entorno gris cada cierto tiempo entre los bytes. En base a eso este es un entorno, en cierta forma y manera, un poco obsesivo. Para interrumpir esa cadencia indignada , tan frecuente en muchos medios de masas que repiten y repiten ideas o noticias hasta aburrir y convencer por repetición, se me ha ocurrido una secuencia de relatos cortos e impulsivos, a modo de improvisaciones en el espacio tiempo de la estupidez,  para darle ritmo a este mes de tecleo llamado Septiembre. Un mes lleno de actividades y gestiones, aunque siga siendo juzgado, sistemáticamente, como un vago, un flojo, y un parado. Eso es lo que hay y , sinceramente, es lo que me queda mientras continúe mi incomprendido camino. Una incomprensión  externa que unos días llevo mejor que otros. 

Comienzo una de las historias con que quiero impregnar este caluroso mes de septiembre.

Guayabo era un trabajador de una empresa pública que todos los días se levantaba a las siete de la mañana para ir a trabajar. Solo ganaba mil doscientos euros y , por lo menos, realizaba la jornada del tirón, o sin descansos largos más allá de la bendita hora del desayuno.

Guayabo era del sur, aunque podría haber sido del norte, y cuando comenzó a trabajar en la empresa era feliz. Era muy feliz. Pero cuando pasó el tiempo, ese que no perdona a nadie, sus ideas comenzaron a cambiar en el mundo de las comparaciones y el orgullo.  Envidias y celos comenzaron a ocupar su corazón y su mente. Comenzó a sufrir trabajando tras sentirse humillado, maltratado, minimizado... Él, junto a muchos compañeros, comenzó a sufrir por lo poco que ganaba en comparación con los jefes que estaban en la buitrera y no tenían que hacer tantos kilómetros de carriles como él y sus iguales.  A muchos de los mileuristas largos comenzó a dolerles que los jefes ganasen siete mil doscientos euros al mes, comenzó a pesarles mucho cuando conocieron las tareas que desempeñaban esos tan valorados cargos. Y encima, para un mayor dolor general, todo el dinero provenía de impuestos o servicios que , antiguamente, muy antiguamente, habían sido gratuitos.

Continuará

6 comentarios:

  1. "Bien es verdad que muchos asuntos, temas, e ideas, se repiten en este entorno gris"

    ...¿Qué me dices?

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  2. Architec´s Digest24/9/16 14:13

    No se confirma que el que ha arreglao la muralla china con cemento sea del Tirolínea.

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  3. Noticias locales24/9/16 18:40

    Detenido vecino del Tiro de Línea cuando intentaba construir una caseta de aperos en el Parque de María Luisa.

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    1. Lamentablemente ya le había dao tiempo de desviar el agua del canal de la Plaza de España para regar un campo de rábanos.

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    2. Anónimo25/9/16 9:29

      Fue detenido cuando iba de cacería con una escopeta al estanque delos patos.

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  4. "más allá de la bendita hora del desayuno"

    ¿una hora? Si empiezas a las 8 y terminas a las 14...

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