18 de agosto de 2016

El Campo ,o la Montaña, Imposibles. Segunda Parte.


Las zonas que elegí para mi presumible traslado chisme-homínido , por aquello de la riqueza de cacharros, estaban sometidas a normas conservadoras del medio ambiente que, visto lo visto o sentido lo sentido, son poderosamente parciales antes que imparciales, como debería ser ética y administrativamente... Pero somos bichos y el que escribe, inevitablemente, también es un bicho.

Elegí la sierra norte de Huelva como posible asentamiento futuro para un servidor porqué me gusta. Aunque según Jacarandá ese deseo se debe a alguna recurrencia de sangre pasada que me lleva allí, hacia ese lugar. Herencia.

Según Ele , respecto a Elle, se hace evidente que no hay más sierra en España que la de Huelva, y su centro tiene el único nombre de Cortegana. Pero esta idea de Ele no es más que humor absurdo con guasa sana y de pasado. Guasa que hoy cuadra en esta absurda entrada Carenada. Un artículo que es continuación del anterior.

Volviendo al tema, localicé una finca rústica cerca de Fuenteheridos con media hectárea de terreno, un pozo artesiano, y una logística buena y asfaltada, antes que de tierra en forma de carril con baches. Con la nota simple y entusiasmado, y conociendo el hecho de varias construcciones próximas y apañadas , soñé con que podría construir una casita de cincuenta o sesenta metros cuadrados. Sueño vanal. Semi-pesadilla mezclada con envidia. La técnico de medio ambiente me dejó muy claro que solo iba a permitirme una nave de aperos de veinte metros cuadrados. Punto. Fue muy clara la técnico y su asertiva actitud. Un primo hermano al que aprecio mucho ya me había anticipado algo al respecto. Tuve que darle la razón.

Teóricamente, para poder construir una casa en una finca rústica que pertenece a un parque natural es necesario que la finca sea mayor de seis hectáreas y que , a través de una empresa agrícola o de una autónomo agrícola, se exploten los recursos de dicha finca respetando el entorno natural y sus susodichos recursos: corcho, bellota, ganado permitido o autóctono, miel, leña, etc...

En la práctica de la rumorología también sirve ser amigo del alcalde o de algún técnico municipal, estar en el taco, tener amistades dentro de la Consejería de Medio Ambiente, o hacerte amigo del Seprona cuando visite tu finca para inspeccionar tus instalaciones y tu actividad.


Continuará.

3 comentarios:

  1. Anónimo19/8/16 0:38

    "ese deseo se debe a alguna recurrencia de sangre pasada que me lleva allí, hacia ese lugar. Herencia."

    También puedes buscar una parcela en Atapuerca, construirte una cueva y recordar tu niñez.

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    1. Niñez no, en Atapuerca hizo el bachillerato

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  2. Anónimo19/8/16 0:47

    Técnicos de medio ambiente, guardabosques, el Seprona, los neanderthales... siempre hay alguien molestando cuando te vas a vivir al campo.

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