20 de mayo de 2016

Pecados Capitales Caducados.



Me gustaría cerrar el tema de los pecados capitales con una entrada a modo de conclusión de saga. Una conclusión que, inevitablemente, pretenderá resumir la implicación moral, o ética, de los pecados capitales en el mundo de hoy. Tal como lo veo yo, evidentemente. Tal como lo ve un animal “tecleador” ,entre muchos, de este presente histórico ,en cierta forma y manera, repelente.

Leyendo la revista Muy Interesante, 419 Abril 2016, he percibido que hay que entender como normal que haya ajustes de cuentas, escarmientos espectaculares, vendettas, desquites... “los grupos que cuentan con vengadores de injusticias muestran mayor capacidad de adaptación,...” “el rencor acumulado durante mucho tiempo es uno de los factores que pueden desencadenar una depresión” El mismo artículo que expresa lo anterior como algo normal, pero poco recomendable, expresa 10 consejos para no amargarse con rencores y resentimientos. Y hay uno en que Constantino Carenado está cebado ,entre otros, y, curiosamente, es la autocompasión o el victimismo que la revista, o el autor del artículo, consideran como no recomendable, o nada recomendable. “El victimismo dificulta la solución de problemas”. Por qué introduzco este asunto de una de mis revistas favoritas, junto a Investigación y Ciencia, para concluir la saga de los Pecados Capitales. Básicamente porqué se ha producido la coincidencia del victimismo sistemático de mi personaje, llamado Constantino Carenado, con este artículo de la revista Muy Interesante, y con esta conclusión Carenada de la saga.

Él, Constantino Carenado, es víctima perpetua de las cosas que pasan dentro y fuera de él. Las internas duelen y las externas, también. Evidentemente no puede obviar que vive en un mundo donde hay muchas más víctimas que verdugos...
Un mundo injusto ,como el nuestro,necesita víctimas sí o sí, y que Constantino Carenado sea autocompasivo es expresión de sus fracasos, y de los fracasos del sistema social en que está inmerso. Obviar el problema , al no poder solucionarlo, sería de insensatos. Considero necesaria la autocompasión del mundo a través de un personaje como Constantino Carenado . A través de cierto arte sin calidad cuantificable.
Es el arte, o la expresión artística, una de las herramientas más útiles con que se puede escribir sobre un mundo absurdo donde los abusones se han pertrechado en su vanidad y masacran personas por dinero, por ideas, por recursos,...por mercado. ¡Es demencial! Y necesito autocompadecerme de mi mismo como miembro de una especie estúpida. Constantino Carenado es autocompasión homínida animalizada. Por eso decidí en un momento determinado salir de mi condición de humano para ver un poco mejor desde lejos, y desde abajo. Para ver, inevitablemente, mucha estupidez por doquier.

Los pecados capitales no dejan de ser un referente moral del que nadie que conozca , o haya conocido durante un tiempo, se salva. Es decir, todas las personas que he conocido son , de una u otra forma, pecadoras. Entiéndase que no he conocido a nadie que no caiga en alguno de los pecados llamados capitales. O los Pecados Capitales son propósitos morales demasiado altos, o no se elaboraron para nosotros. 
Ya lo decía Chiquito de la Calzada: ¡Pecadolll de la pradera!
Sí reconozco, y tengo que escribirlo, que sí he conocido personas que buscan la rectitud moral ante todo, que se esfuerzan sobremanera ante sus propios instintos y deseos, que desarrollan un esfuerzo tremendo por realizar su apostolado misionero o seglar, que buscan cierta coherencia moral en sus vidas. Los he conocido, y he disfrutado de sus propósitos, pero no he podido dejar de percibir algún defecto o pecado capital en ellos, o en ellas. Quizás haya sido mi envidia. Es posible. Es lo que puedo escribir. Queda claro que el que escribe esto es un pecador de tomo y lomo. No tengo dudas al respecto aunque familiares próximos, en su ignorancia, consideren que soy demasiado bueno. ¡Ja!

Siendo sincero no considero que en este momento histórico, con tanto materialismo y teórica libertad política y religiosa en algunos países del mundo, tenga mucho sentido pensar en los pecados capitales y su utilidad en las sociedades modernas. Pensar en ellos sirve para poco, pues en las sociedades modernas de la globalización pensar por pensar, o filosofar, no está de moda porqué no da dinero, trabajo, ni negocio, salvo para unos pocos que trabajan en las facultades de Filosofía .Dichosos ellos. Digamos que pensar por pensar no es productivo, y hay que evitarlo en lo posible. Es demencial.

Señores psicólogos. ¿De verdad que la autocompasión no sirve como recurso para un miembro de una especie humana que amo, y que no puedo cambiar a mejor? ¿No serán ustedes conservadores del estatus quo? ¿No serán ustedes la nueva inquisición?

Deben buscar y ayudar a la liberación del hombre, antes que a la justificación del hombre de hoy. Deben buscar lo difícil, antes que lo fácil.  

2 comentarios:

  1. "Ya lo decía Chiquito de la Calzada: "

    Este motor de agua es un fistro

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  2. "Me gustaría cerrar el tema de los pecados capitales con una entrada a modo de conclusión de saga"

    Pss... yo soy mas de pecados provinciales.

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