4 de diciembre de 2015

Electrolizador Básico CareAgua I

Me encuentro, en estos momentos pedantes, evaluando o clasificando los resultados de los ensayos, o experimentos, que he realizado durante los últimos meses. Aún me queda camino que recorrer pero, inevitablemente, quiero saber dónde estoy o, también sirve, dónde he llegado hasta el momento, hasta hoy.

Dada la diversidad temática de esta bitácora se entiende que trato los temas según sopla el viento. Mi viento sopla hoy hacia el Careagua, hacia mi interés dedicado.

Realizar una clasificación supone mucho cálculo, básico pero relativamente numeroso. Un cálculo que es más cruel que un ensayo o experimento. Más cruel que la elaboración de hipótesis.

¿Por qué es más cruel para mí esta fase necesaria?
Porque es más abstracta, numérica, menos entretenida que plantear hipótesis, pensar, realizar experimentos para cotejar las hipótesis o no, observar cualitativamente lo que ha sucedido o sucede, y analizar todo desde la intuición.

Aunque me guste menos, antes que más, tengo que analizar lo sucedido en los ensayos con la máxima concreción cuantitativa, para poder ver los resultados con números evidentes por delante. Unos números que suelen ser un chasco, pues suelen decir cosas distintas a las deseadas. No puedo negarlo. Realidad.

En los cálculos finos, concisos, y comparativos, tuve un mal comienzo que ya he corregido. Erré en la interpretación correcta del PCI inferior (Poder Calorífico Inferior) del H2 (hidrógeno molecular). El PCI es una expresión de la energía química interna que tiene una molécula que puede desarrollarse , o hacerse evidente, cuando esa molécula es oxidada con oxigeno, o vulgarmente hablando quemada, generando más o menos calor. Siquiera en el caso que se presta, pues el oxidante no tiene porqué ser necesariamente oxigeno.

PCI H2 -inferior- = 120 MJ por kilogramo masa de hidrógeno (Mega Julios Por Kilogramo).
PCI H2 -superior- = 141,86 MJ por kilogramo.

1 MJ = 1000000 J , y no 1000 J como consideré durante varios días de incongruencias. Nada me cuadraba a consecuencia de dicho error, pero ya está corregido.

Puedo escribir que con recursos de droguería y ferretería tengo un electrificador, o electrolizador, de sosa (NaOH) con una eficiencia energética algo superior al 30 % . No es que sea algo asombroso, pues existen electrolizadores industriales con potasa (KOH) con rendimientos energéticos del 50 %. Con un 30 % de eficiencia tengo algo razonable a partir del cual poder continuar con la búsqueda de la frecuencia de ruptura molecular del agua, y localizar una singularidad molecular que me permita, en lo posible, llegar a rendimientos energéticos superiores al 100% y poder hablar de “el agua como combustible”, o “el hidrógeno como combustible, en lugar de como vector energético”. De todas formas, en estos momentos esto es un sueño. Faltaría a mi sinceridad si dijese lo contrario, pero mi sinceridad va unida a mi imaginación y sus preciosas hipótesis. Mi imaginación es empuje de hipótesis. Me encantan las proposiciones y las preguntas, aunque muchas veces no conozca las respuestas. Pobre preguntón.


Posdata: Electrificador o electrolizador es un dispositivo de electrolisis ,en este caso de agua con sosa, que puede usarse con otras disoluciones en estado líquido, incluso gaseoso, a las que se aplican varios electrodos ,con una diferencia de potencial entre ellos, para romper las moléculas de la disolución. Julio= unidad básica del S.I. que es expresión de energía, trabajo y calor.