15 de octubre de 2015

Una Herramienta llamada Verbo




El poder de la palabra es de tal magnitud que, dentro del absurdo antropomorfo de los primates que se creen dioses, se hace difícil distinguir a las personas sinceras y humildes de las falsas y mentirosas. Y si se trata de entes administrativos, políticos, sindicales, partidistas, corporativos, etc... Debería anular esta entrada de hoy al no poder discernir palabras interesadas de palabras éticas y auténticamente correctas e , incluso, coherentes. Eso es un imposible dentro de los ríos llenos de intereses de todo tipo. Se trata, sencillamente, de información sesgada o interesada con carácter vinculante. Una pena animal. Se trata del poder temible de los discursos embaucadores.

El uso políticamente correcto de la palabra , desgraciadamente, es así de complicado porque la franqueza duele , la verdad de las cosas es controvertida, y el verbo es una herramienta muy complicada de usar y entender. En ocasiones parece que usamos el lenguaje de las ballenas. Pese a mi idea de que se puede debatir de cualquier cosa, o asunto, reconozco tristemente que no es posible en la convivencia diaria, o en el trato. Tampoco es interesante la interpretación descontextualizada de muchos diálogos y conversaciones. Cierta ambigüedad es inevitable.

La palabra, el uso del verbo, tiene un gran poder hoy, tal como lo ha tenido en todos los tiempos de nuestra animalidad. Para lo bueno y para lo malo somos bichos antes y, desgraciadamente, después. El ego y la soberbia campan por doquier, mientras nos damos palmaditas en la espalda al usar el verbo agradable, educado, emotivo y, en ocasiones, condescendiente o , a que negarlo, pelotero.

Es tal este asunto del poder de la palabra , y/o del verbo, que la repetición está de moda, o lo ha estado siempre. El ronroneo mediático actual , que se jacta de la idea de libertad de prensa, o de ser el cuarto poder, controla inevitablemente la opinión pública con su pesantez. Es tristemente evidente que existe una opinión pública controlada pues las visiones poco acordes con lo publicado, o interesante por alguna razón , suelen ser ninguneadas. En estos momentos en mi querida España, a punto de desmembrarse o en riego de hacerlo -asunto sobre el que ya he opinado en el tiempo-, se escribe y habla de libertad religiosa , pero de facto es una falacia pues lo que campa es la tolerancia religiosa, que no es lo mismo.

Hay que reconocer que es tremendamente complicado, por ejemplo, hablar con ateos. Ignoro la razón, pero las conversaciones que tengo con ellos no suelen ser constructivas. Siempre hay una connotación peyorativa, u ofensiva, hacia opiniones diferentes a las suyas. Ignoro la razón pero es lo que siento en estos momentos, y lo que he sentido en el pasado. Considero que para simplificar la idea de este párrafo puedo recurrir a esta pregunta normalizada: ¿El qué se pica ajos come?

Sobre el diálogo entre religiones, parece existir a nivel mediático pero de facto se está enturbiando , si realmente existe, con las minorías radicales y violentas. Además, se utiliza la palabra secta con propósitos básicamente despectivos. También percibo que según el número de acólitos, creyentes, o miembros, se puede hablar de religiones o de sectas. Campa la falta de respeto a ideas diferentes o, incluso, a las ideas antiguas apoyadas en la paz y en la convivencia entre los hombres. Misticismo.

Saludos.


Posdata: Vivimos en un mundo con una gran riqueza de religiones minoritarias y mayoritarias. La palabra secta debería usarse para las religiones peligrosas para con sus miembros, y para sus no miembros (evidentemente). Las religiones minoritarias o mayoritarias que afectan a la seguridad de los creyentes, y de los no creyentes ,deberían tildarse como auténticas sectas. No deberían confundirse ovejas con pájaros. Es cuestión de construir, o de destruir. Construir siempre es mucho más interesante, pese a quien le pese.  

3 comentarios:

  1. "No deberían confundirse ovejas con pájaros."

    Carenado intentando meter a un borrego en una jaula para canarios.

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  2. Iglesia Aquanardista de la Séptima Explosión15/10/15 22:50

    "Miré, y he aquí una fregoneta blanca y el que la conducía tenía por nombre Constantino, y el Hades y la Guardia Civil le seguían."

    Apocalipsis 6 - Sporting de Gijón 3

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  3. No se confirma que Carenado vaya a proponer la inmersión lingüística en Esperanto para el Tirolínea.

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