31 de octubre de 2015

Sobre Vecinos Descarados e Insolidarios



Es curioso observar la polémica que suscita un elemento asambleario tan básico como una comunidad de vecinos. Evidentemente existen otros elementos asamblearios que suelen ser democráticos, como algunas familias y parejas, pero quiero centrarme en las comunidades de vecinos para reflexionar sobre las miserias de nuestra especie social. Evidentemente las miserias pueden ser de mayor o menor magnitud, y reconozco que la miseria que expreso hoy es de pequeña magnitud, pero es miseria y desajuste en convivencia.

Por las cosas de la casualidad subí a la azotea a tender la ropa mojada, pues creo que la seca no se sube. Después de tender la ropa miré la parabólica motorizada que me regaló mi hermano el mediano y observé que un vecino había puesto su parabólica en el mástil de la mía. No comprendía muy bien el porqué, y sigo sin comprenderlo. La azotea es zona común pero las parabólicas que hay las han puesto los vecinos, o los técnicos contratados por ellos. “Flipo” y “flipé”. ¿Qué técnico puede hacer eso? ¿Por qué? Para más inri una motorizada se mueve y dificulta la colocación de otra parábola, en este caso, fija. De facto ha colocado una parabólica que no permite que pueda orientar la mía, si lo decido algún día.

La paellera y sus complementos, parábola y demás, fue un regalo que instalé parcialmente porqué no sentía la necesidad de ver televisión por satélite, ni de orientar la parábola motorizada hacia el sur, y desde ahí poder tomar la señal, en abierto, de unos quince satélites. Bastante tenía y tengo con Internet. Lo coloqué todo en la parte de mi tendedero y tuve que nivelar el mástil en dos planos, que voy a llamar x e y, para que estuviese completamente vertical respecto al horizonte y de esa manera mejorar la captación de todos los satélites posibles. Después de eso, que es un curro tras poner las garras y sus ocho tornillos tirafondos, coloque motor, parábola y lnb al que no di servicio por falta de necesidad. Puede que por abundancia de pereza.

La instalación es bastante nueva y de repente alguien , porque lo ha decidido por su cuenta, ha hecho uso de una instalación ajena. Tendré que hablar constructivamente con el vecino pero, sinceramente, no comprendo su actitud. Este vecino, junto a los que viven encima mía, es muy joven, de los más jóvenes del bloque. Los vecinos jóvenes están resultando más polémicos y desconsiderados que otros vecinos. ¿Qué está pasando? ¿Qué ha pasado? ¿Es casualidad , o es un anticipo de un futuro cercano de buitres intensos e indiferencia? ¿Más insolidaridad futura? Su oportunismo desconsiderado me ha dejado muy triste. Si nos preocupamos así por las cosas de los vecinos, con los que tenemos que vivir en proximidad ¿Cuánto nos preocuparán los intereses de los que no son vecinos? ¿Nada? ¿Se está disipando la solidaridad? ¿Es un caso aislado? Entiendo de comodidades y necesidades, pero no de oportunismo con los que viven cerca, y sobre el oportunismo con los que viven lejos prefiero no escribir hoy.

¿Qué democracia vamos a tener sí a pequeño nivel usurpamos los espacios y objetos de nuestros próximos?

¿Se están perdiendo valores morales y éticos? O ¿Esto siempre ha sido así, y no me he dado cuenta?

2 comentarios:

  1. "Por las cosas de la casualidad subí a la azotea a tender la ropa mojada, pues creo que la seca no se sube"

    Bueno, con las explosiones de tu taller, sube hasta la lavadora.

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  2. Quita esa parabólica y métesela a tu vecino por el culo, homeeeee!!!!

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