29 de octubre de 2015

Mirando Hacia El Pasado.



Por las cosas del destino, el azar, o las circunstancias del hacedor, me crucé el otro día con mi amigo Chema. Su esquizofrenia es publicable porqué ha necesitado ayuda repetidas veces en su vida. Dejé de tratarlo cuando me echó de su piso tras una paranoia, y no fui el único . Fuimos siendo expulsados de su vida todos sus amigos poco a poco, lentamente. En aquel momento, del espacio-tiempo, ya era claramente dependiente e iba empeorando por momentos. Había intentado meterse a monje y no le habían dejado. Estuvo muchos años aislado en su piso con contactos próximos con su madre y padrastro, hasta que ella falleció y solo quedo el segundo, el familiar político que nunca le dejó tirado, que yo sepa. Ahora mismo ignoro cuales son sus circunstancias vitales, salvando que está vivo y que me alegró mucho cruzarme con él.

No creo que él se ofenda porqué hoy escriba sobre él, aunque en el fondo escriba sobre mí mismo y mis circunstancias. Egoísmo. No dejo de ser, me guste o no, un animal "tecleador" del sur que cuenta historias vitales.

Yendo con mi querida Jacarandá paré a tomar un solitario café en un bar de Arroyo de la Plata , un pueblo cercano a la Reserva del Castillo de las Guardas, esa que tiene varios chimpancés entre otros bichos. Nada más entrar tuve necesidad de ir a realizar una micción y yendo al aseo me cruce con mi querido amigo que estaba comiéndose una tostada con mantequilla. Parecía disfrutar de lo lindo , así que le salude y le dije: - Hasta ahora.  -él pareció reconocerme y movió ligeramente la cabeza.

Al salir del servicio llevaba las manos mojadas y le saludé de nuevo sin estrechar su mano.
  • Me alegra mucho verte. No puedo darte la mano. La tengo mojada ¡Te veo bien!
  • Gracias. Me alegro también.
  • Voy a tomar un café y vuelvo.
  • Vale.
Los dos sonreímos , yo fui a la barra, y él quedó sentado, masticando aún su tostada, con los labios ligeramente pringados, y un poco torcido hacia su derecha, como siempre. Chema.

Tomando el café observé que iba en una excursión, pues había muchos con trastornos parecidos al suyo. La idea me pareció fenomenal porqué Chema había respondido perfectamente a mis palabras y no había parecido ofenderse u ofuscarse ante mi presencia, como alguna que otra vez en el pasado. 
# Gracias. -dije para mí mismo. 
# Gracias a estas asociaciones para enfermos que necesitan vivir.  -dije también para mí mismo.

Saboreando el café con leche recordé buenos momentos de nuestro tiempo compartido, como cuando era un voluntario muy activo en la asociación Amigos de África. Me emocioné rememorando como Chema había hablado en público durante nuestras cristianas asambleas. Cristianos de Amigos de África. Cristianos y Católicos. Así era.

Pagó Chema y se volvió a sentar. Pagué yo y me acerqué a despedirme de mi antiguo amigo. Le apreté su mano, le tomé del hombro con afecto, mientras él permanecía sentado y yo de pie, y sonreímos síncronos mientras conversamos brevemente otra vez:
  • Me alegra mucho haberte encontrado. Te veo muy bien. Que todo te vaya estupendamente.
  • Muchas Gracias. Igualmente.
  • Adiós.
  • Adiós.
Retomando la ruta hacia Sevilla, con mi amada Jacarandá a mi derecha, comenté la coincidencia a mi compañera de camino mientras se me ponían los pelos de punta y comenzaba a llorar. Fue un momento largo de emociones en gotas de agua. Lágrimas. Lágrimas del pasado en hoy.

Le deseo lo mejor a Chema. Le deseo lo mejor a sus compañeros, a todo el mundo. Buenos propósitos y mucho equilibrio.


Posdata: he olvidado mencionar que mientras tomaba el café con leche en la barra, ingerí una impresionante tostada de pan de pueblo con paté. Recordarla es salivar, y mira que ya he cenado.

4 comentarios:

  1. National Eschatologic29/10/15 9:55

    "Al salir del servicio llevaba las manos mojadas y le saludé de nuevo sin estrechar su mano".

    Tienes que dejar de jugar con el chorrito cuando vayas a mear,

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  2. "he olvidado mencionar que mientras tomaba el café con leche en la barra, ingerí una impresionante tostada de pan de pueblo con paté"

    No, lo que has olvidado mencionar es que saliste por patas sin pagar el desayuno.

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    1. Por no hablar de las 43 tostadas de pan de ciudad que te habías zampao antes...

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  3. "Había intentado meterse a monje y no le habían dejado"

    Bueno, tu intentaste meterte a panadero y tampoco te dejaron.

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