31 de octubre de 2015

Este Entorno Gris

A pesar de las consideraciones de Elle y Eme sobre mi poesía, que en ocasiones llaman poesía cósmica, voy a teclear una nueva. En esta ocasión, desde el caos y la falta de estilo más absoluto, o fundamental, voy a intentar expresar sensaciones de entorno triste, mojado y gris. Sensaciones e impresiones muy propias para un entorno tan patético y tan grisáceo como este.



En principio fue amarillo
E incluso ocre, cían, cistítico.
Después se hizo gris, tristón.
Normal teclear de patético autor.

Con el gris ya establecido
En el tiempo de los bichos
Ya era todo cielo encapotado
En agua, nubes, e indignos.

Para compensar tal descalabro
Introduje relatos, ideas
Si mejorar, siquiera,
La gris calidad del lugar.

Ahora se , con el tiempo,
Que este entorno es para mí
Un precioso, bonito, y útil
Papel e higiénico.

Seguiré limpiándome en él
Entre ideas y desvaríos:

Mientras tenga vida sana
Con escasez de vicios.
Mientras tenga en mente deseo
De mundo mejor, más digno.

Querido e iluso, Carenado.
Iluso y querido, Constantino.
Bicho, entre bichos.





Sobre Vecinos Descarados e Insolidarios



Es curioso observar la polémica que suscita un elemento asambleario tan básico como una comunidad de vecinos. Evidentemente existen otros elementos asamblearios que suelen ser democráticos, como algunas familias y parejas, pero quiero centrarme en las comunidades de vecinos para reflexionar sobre las miserias de nuestra especie social. Evidentemente las miserias pueden ser de mayor o menor magnitud, y reconozco que la miseria que expreso hoy es de pequeña magnitud, pero es miseria y desajuste en convivencia.

Por las cosas de la casualidad subí a la azotea a tender la ropa mojada, pues creo que la seca no se sube. Después de tender la ropa miré la parabólica motorizada que me regaló mi hermano el mediano y observé que un vecino había puesto su parabólica en el mástil de la mía. No comprendía muy bien el porqué, y sigo sin comprenderlo. La azotea es zona común pero las parabólicas que hay las han puesto los vecinos, o los técnicos contratados por ellos. “Flipo” y “flipé”. ¿Qué técnico puede hacer eso? ¿Por qué? Para más inri una motorizada se mueve y dificulta la colocación de otra parábola, en este caso, fija. De facto ha colocado una parabólica que no permite que pueda orientar la mía, si lo decido algún día.

La paellera y sus complementos, parábola y demás, fue un regalo que instalé parcialmente porqué no sentía la necesidad de ver televisión por satélite, ni de orientar la parábola motorizada hacia el sur, y desde ahí poder tomar la señal, en abierto, de unos quince satélites. Bastante tenía y tengo con Internet. Lo coloqué todo en la parte de mi tendedero y tuve que nivelar el mástil en dos planos, que voy a llamar x e y, para que estuviese completamente vertical respecto al horizonte y de esa manera mejorar la captación de todos los satélites posibles. Después de eso, que es un curro tras poner las garras y sus ocho tornillos tirafondos, coloque motor, parábola y lnb al que no di servicio por falta de necesidad. Puede que por abundancia de pereza.

La instalación es bastante nueva y de repente alguien , porque lo ha decidido por su cuenta, ha hecho uso de una instalación ajena. Tendré que hablar constructivamente con el vecino pero, sinceramente, no comprendo su actitud. Este vecino, junto a los que viven encima mía, es muy joven, de los más jóvenes del bloque. Los vecinos jóvenes están resultando más polémicos y desconsiderados que otros vecinos. ¿Qué está pasando? ¿Qué ha pasado? ¿Es casualidad , o es un anticipo de un futuro cercano de buitres intensos e indiferencia? ¿Más insolidaridad futura? Su oportunismo desconsiderado me ha dejado muy triste. Si nos preocupamos así por las cosas de los vecinos, con los que tenemos que vivir en proximidad ¿Cuánto nos preocuparán los intereses de los que no son vecinos? ¿Nada? ¿Se está disipando la solidaridad? ¿Es un caso aislado? Entiendo de comodidades y necesidades, pero no de oportunismo con los que viven cerca, y sobre el oportunismo con los que viven lejos prefiero no escribir hoy.

¿Qué democracia vamos a tener sí a pequeño nivel usurpamos los espacios y objetos de nuestros próximos?

¿Se están perdiendo valores morales y éticos? O ¿Esto siempre ha sido así, y no me he dado cuenta?

29 de octubre de 2015

Mirando Hacia El Pasado.



Por las cosas del destino, el azar, o las circunstancias del hacedor, me crucé el otro día con mi amigo Chema. Su esquizofrenia es publicable porqué ha necesitado ayuda repetidas veces en su vida. Dejé de tratarlo cuando me echó de su piso tras una paranoia, y no fui el único . Fuimos siendo expulsados de su vida todos sus amigos poco a poco, lentamente. En aquel momento, del espacio-tiempo, ya era claramente dependiente e iba empeorando por momentos. Había intentado meterse a monje y no le habían dejado. Estuvo muchos años aislado en su piso con contactos próximos con su madre y padrastro, hasta que ella falleció y solo quedo el segundo, el familiar político que nunca le dejó tirado, que yo sepa. Ahora mismo ignoro cuales son sus circunstancias vitales, salvando que está vivo y que me alegró mucho cruzarme con él.

No creo que él se ofenda porqué hoy escriba sobre él, aunque en el fondo escriba sobre mí mismo y mis circunstancias. Egoísmo. No dejo de ser, me guste o no, un animal "tecleador" del sur que cuenta historias vitales.

Yendo con mi querida Jacarandá paré a tomar un solitario café en un bar de Arroyo de la Plata , un pueblo cercano a la Reserva del Castillo de las Guardas, esa que tiene varios chimpancés entre otros bichos. Nada más entrar tuve necesidad de ir a realizar una micción y yendo al aseo me cruce con mi querido amigo que estaba comiéndose una tostada con mantequilla. Parecía disfrutar de lo lindo , así que le salude y le dije: - Hasta ahora.  -él pareció reconocerme y movió ligeramente la cabeza.

Al salir del servicio llevaba las manos mojadas y le saludé de nuevo sin estrechar su mano.
  • Me alegra mucho verte. No puedo darte la mano. La tengo mojada ¡Te veo bien!
  • Gracias. Me alegro también.
  • Voy a tomar un café y vuelvo.
  • Vale.
Los dos sonreímos , yo fui a la barra, y él quedó sentado, masticando aún su tostada, con los labios ligeramente pringados, y un poco torcido hacia su derecha, como siempre. Chema.

Tomando el café observé que iba en una excursión, pues había muchos con trastornos parecidos al suyo. La idea me pareció fenomenal porqué Chema había respondido perfectamente a mis palabras y no había parecido ofenderse u ofuscarse ante mi presencia, como alguna que otra vez en el pasado. 
# Gracias. -dije para mí mismo. 
# Gracias a estas asociaciones para enfermos que necesitan vivir.  -dije también para mí mismo.

Saboreando el café con leche recordé buenos momentos de nuestro tiempo compartido, como cuando era un voluntario muy activo en la asociación Amigos de África. Me emocioné rememorando como Chema había hablado en público durante nuestras cristianas asambleas. Cristianos de Amigos de África. Cristianos y Católicos. Así era.

Pagó Chema y se volvió a sentar. Pagué yo y me acerqué a despedirme de mi antiguo amigo. Le apreté su mano, le tomé del hombro con afecto, mientras él permanecía sentado y yo de pie, y sonreímos síncronos mientras conversamos brevemente otra vez:
  • Me alegra mucho haberte encontrado. Te veo muy bien. Que todo te vaya estupendamente.
  • Muchas Gracias. Igualmente.
  • Adiós.
  • Adiós.
Retomando la ruta hacia Sevilla, con mi amada Jacarandá a mi derecha, comenté la coincidencia a mi compañera de camino mientras se me ponían los pelos de punta y comenzaba a llorar. Fue un momento largo de emociones en gotas de agua. Lágrimas. Lágrimas del pasado en hoy.

Le deseo lo mejor a Chema. Le deseo lo mejor a sus compañeros, a todo el mundo. Buenos propósitos y mucho equilibrio.


Posdata: he olvidado mencionar que mientras tomaba el café con leche en la barra, ingerí una impresionante tostada de pan de pueblo con paté. Recordarla es salivar, y mira que ya he cenado.

27 de octubre de 2015

El Lado Oscuro de la Fuerza en un Smartphone

Hace tiempo que quería hacer esta entrada y hoy ha llegado su pequeño momento . Tengo un smartphone con el que, básicamente, visito facebook e intercambio mensajes instantáneos antes que hablar con él por teléfono, como se hacía antiguamente con los teléfonos móviles. Conforme me he ido adaptando a él he ido descubriendo zonas oscuras, zonas no expresadas con claridad, espacios negros. Incógnitas.

¿Estará poseído el móvil por el lado oscuro de la fuerza?

Creo que más bien no pero, de facto, informa muy poquito, y mal, sobre el uso que está haciendo de la memoria RAM el software que está en ejecución. En primera instancia la memoria RAM del terminal que tengo es de 1 GB (Giga Byte) pero ocurren cosas extrañas con su uso. Si me voy a ajustes, aplicaciones, en ejecución... Tengo esta información disponible:

  • Ajustes 56 MB (Aplicación con la que estoy leyendo esta información que, lógicamente, tiene que ocupar algo de memoria del equipo).
  • WhatsApp 0,00 B
  • Facebook 196 MB
  • “Antivirus” 0,00 B
  • Messenger 33MB
  • “Limpieza” 4,5 MB
  • Servicios de Google Play 24 MB
  • Servicios de Google Play 9,3 MB
  • Aplicación Google 0,00 B
  • Hangouts 14MB
  • STK 0,00 B
  • Teclado de Google 19 MB                           
  •                                                                 RAM
689 MB Usado        268 MB libre

Los programas que corren con valor 0,00 B supongo que son aplicaciones que usan menos de un MB de memoria, pero si realizo el sumatorio de todas las memorias usadas por las diferentes aplicaciones tengo un total de 355,8 MB.

Sí el S.O. (OS en inglés) Android está usando 333 MB de memoria él solito, cosa que me parece un poco exagerada pero bueno, la aplicación Ajustes del S.O. debería indicar que el sistema operativo (OS) está usando un tercio de la memoria RAM del móvil. Es decir, Android debería indicar claramente qué uso se está haciendo de este recurso tan crítico en un smartphone de hoy en día. Gracias y Saludos.


22 de octubre de 2015

Un Discurso Curioso




Estoy intentado comprender el mensaje de este líder. No sé si lo conseguiré.
Si alguien lo consigue ahí están los comentarios.
Gracias y Saludos.




En Blanco




Elión estaba subiendo a la montaña más alta de su vida. Nunca había subido a ninguna montaña como esa. Hasta el momento había buscado planicies y mesetas. 

Necesitaba un cambio y había decidido ese cambio. Evidentemente , para llevarlo a cabo, un día decidió ponerse a caminar hacia la cima de una montaña. Decidió convertirse en un caminante de pendientes e, incluso, en un pequeño escalador.

En lo posible iba a intentar evitar las pendientes más escarpadas, tomaría los rodeos que fuesen necesarios. Como caminante de cordilleras inició su sendero hacia su elegida cima. Cuando llegó a su cumbre pudo observar la pequeñez de muchos objetos y sujetos e, inevitablemente, su pequeñez. Mirase donde mirase, mirara donde mirara, su sensación no se marchaba:

#Soy pequeño y no puedo evitarlo. Somos pequeños -pensaba al observar desde arriba.

Estando arriba disfrutó en la cumbre por seis días contemplando, e incluso fotografiando, todos los paisajes, paisanajes, y formas fotografiables. Objetos y sujetos distantes y cercanos no le pasaron desapercibidos. Los veía y los sentía.

En un momento indeterminado de su determinación decidió bajar por alguna de las laderas de descenso, pues había varias. Recogió sus enseres, los introdujo en sus dos mochilas, tomó sus bastones, y se dirigió hacia una de las laderas para comenzar la bajada... Volvió a dirigirse hacia una de las laderas. Se dirigió a otra ladera para iniciar la bajada. Se acercó a la ladera más próxima para bajar la montaña, pero por más que se acercaba a cualquier ladera para descender, fuera cual fuera, le resultaba imposible tomarla, y más imposible bajarla. Ningún sitio se lo permitía. La cumbre no terminaba nunca, pese a contemplar los caminos de bajada muy cerca de él. Absurdo pero real. Para no alterarse mucho decidió quedarse ahí. Cuando pasaban otros caminantes por la cima no le veían ni le sentían. Nada. Ni gritos, ni ademanes, ni intentos de tocar servían. Era como si no existiese para los otros, esos llamados demás.  Desde hacia días ya no tenía ni hambre ni sed. Los otros no percibían su presencia ni la de sus enseres. Era como estar, y como no estar. Era paranoico.

Hoy han pasado cien años y sigue ahí. Quizás suba a intentar verlo y visitarlo. He soñado que necesita hablar con alguien desde hace años. Creo que podré contactar con él.
#Amigo Elión, tomaremos un café de termo y podrás contarme todo lo que has visto y sentido.

15 de octubre de 2015

Una Herramienta llamada Verbo




El poder de la palabra es de tal magnitud que, dentro del absurdo antropomorfo de los primates que se creen dioses, se hace difícil distinguir a las personas sinceras y humildes de las falsas y mentirosas. Y si se trata de entes administrativos, políticos, sindicales, partidistas, corporativos, etc... Debería anular esta entrada de hoy al no poder discernir palabras interesadas de palabras éticas y auténticamente correctas e , incluso, coherentes. Eso es un imposible dentro de los ríos llenos de intereses de todo tipo. Se trata, sencillamente, de información sesgada o interesada con carácter vinculante. Una pena animal. Se trata del poder temible de los discursos embaucadores.

El uso políticamente correcto de la palabra , desgraciadamente, es así de complicado porque la franqueza duele , la verdad de las cosas es controvertida, y el verbo es una herramienta muy complicada de usar y entender. En ocasiones parece que usamos el lenguaje de las ballenas. Pese a mi idea de que se puede debatir de cualquier cosa, o asunto, reconozco tristemente que no es posible en la convivencia diaria, o en el trato. Tampoco es interesante la interpretación descontextualizada de muchos diálogos y conversaciones. Cierta ambigüedad es inevitable.

La palabra, el uso del verbo, tiene un gran poder hoy, tal como lo ha tenido en todos los tiempos de nuestra animalidad. Para lo bueno y para lo malo somos bichos antes y, desgraciadamente, después. El ego y la soberbia campan por doquier, mientras nos damos palmaditas en la espalda al usar el verbo agradable, educado, emotivo y, en ocasiones, condescendiente o , a que negarlo, pelotero.

Es tal este asunto del poder de la palabra , y/o del verbo, que la repetición está de moda, o lo ha estado siempre. El ronroneo mediático actual , que se jacta de la idea de libertad de prensa, o de ser el cuarto poder, controla inevitablemente la opinión pública con su pesantez. Es tristemente evidente que existe una opinión pública controlada pues las visiones poco acordes con lo publicado, o interesante por alguna razón , suelen ser ninguneadas. En estos momentos en mi querida España, a punto de desmembrarse o en riego de hacerlo -asunto sobre el que ya he opinado en el tiempo-, se escribe y habla de libertad religiosa , pero de facto es una falacia pues lo que campa es la tolerancia religiosa, que no es lo mismo.

Hay que reconocer que es tremendamente complicado, por ejemplo, hablar con ateos. Ignoro la razón, pero las conversaciones que tengo con ellos no suelen ser constructivas. Siempre hay una connotación peyorativa, u ofensiva, hacia opiniones diferentes a las suyas. Ignoro la razón pero es lo que siento en estos momentos, y lo que he sentido en el pasado. Considero que para simplificar la idea de este párrafo puedo recurrir a esta pregunta normalizada: ¿El qué se pica ajos come?

Sobre el diálogo entre religiones, parece existir a nivel mediático pero de facto se está enturbiando , si realmente existe, con las minorías radicales y violentas. Además, se utiliza la palabra secta con propósitos básicamente despectivos. También percibo que según el número de acólitos, creyentes, o miembros, se puede hablar de religiones o de sectas. Campa la falta de respeto a ideas diferentes o, incluso, a las ideas antiguas apoyadas en la paz y en la convivencia entre los hombres. Misticismo.

Saludos.


Posdata: Vivimos en un mundo con una gran riqueza de religiones minoritarias y mayoritarias. La palabra secta debería usarse para las religiones peligrosas para con sus miembros, y para sus no miembros (evidentemente). Las religiones minoritarias o mayoritarias que afectan a la seguridad de los creyentes, y de los no creyentes ,deberían tildarse como auténticas sectas. No deberían confundirse ovejas con pájaros. Es cuestión de construir, o de destruir. Construir siempre es mucho más interesante, pese a quien le pese.  

8 de octubre de 2015

Los señores Grito e Insulto



Se acerca el 20 de Diciembre. ¡Qué bien! Podremos votar de nuevo a nuestros señores feudales. ¡Bravo!

Soy tan torpe que he tardado treinta años en darme cuenta de lo que se cuece en esta dictadura encubierta en que, de facto, si no tienes dinero , inventos antes y después, eres algo semejante a una hez.

El otro día un amigo me recomendó que cuidase la palabra, mi palabra verbal o verbo, al expresarme en ciertos entornos. Tuve que darle la razón pero en ciertas condiciones, que no son las del entorno de relajación, meditación, u oración del que hablamos, se hace necesario perder la poca educación que se tiene en el uso del verbo y en el uso de la palabra escrita, pues el abuso de poder de los otros es tal, que solo existen Grito e Insulto como herramientas de lucha pacífica. ¡Si! ¡Si! He dicho de lucha pacífica pues, Grito e Insulto son el filo de la navaja que no debe ser superado. Por eso existen estos señores mencionados, Grito e Insulto, más allá del fútbol americano, o europeo, y sus estadios. Circo.

Voy a poner un ejemplo para expresar metafóricamente la importancia de los señores Grito e Insulto. Unos señores un poco indignados que no pueden reprimirse, evidentemente a mi entender., ni transformarse en ciertas condiciones de “presión” y “temperatura”.

Imagine usted que está en un portal esperando a su amigo Roquefort, o Manchego también sirve, para tomar un café. No ha tenido un buen día y esta nervioso , así que no deja de moverse para un lado y para otro de portal. En esto que llega un vecino con su llave y usted se aparta para facilitar su entrada en el portal, pero usted se aparta con tan mala suerte que el dedo corazón de su mano derecha queda en la zona de la bisagra de la puerta y , para su desgracia, la puerta del portal se cierra presionando metálicamente su dedo con aderezo de atrapamiento y dolor.

¿Cómo expresa usted su dolor? El dolor provocado, accidentalmente, por otra persona.

- ¡Disculpe! ¡Puede abrir la puerta! ¡Por favor! ¡Me he cogido un dedo!

O, por contra, suelta un insulto y dice, entre víboras verbales:

- ¡*****! ¡Esa puerta! ¡Ehhh! ¡Mi dedo!

Evidentemente en ciertas condiciones de opresión o daño, intencionado o accidental, hay que llamar la atención de forma directa y contundente. Es verdad que esas maneras o formas no son las adecuadas, pero son las necesarias. Y en el momento actual son tan necesarias como en momentos históricos anteriores del tiempo de los bichos. En ocasiones, desgraciadamente para la estética, son necesarios los señores Grito e Insulto para llamar la atención de los ejecutores, los señores, los dueños, los otros, los que tienen el poder fáctico sobre su coetáneos conocidos y desconocidos.

¿Y qué función cumplen los políticos de nuestras teóricas democracias -cuando hay democracia aparente-?

Pues, básicamente, vivir del cuento , alimentar su ego, y cambiar el decorado de la carnicería humana y sus miserias pues, nos guste no, somos unos bichos miserables. Apúntenme como animal miserable que se cree libre. ¿Vale?

Respecto a usted, lo vea o no, es tan miserable como yo. Lo siento. Observe sus conjeturas y actos. ¡La culpa siempre es de los demás! ¿No será usted un bicho egoísta?



Posdata: 
Un señor feudal es todo aquel que estando arriba, no sufre muchas de las miserias de los que están abajo. 
Un señor feudal no es un representante de otros, sino un ser humano al que los otros, junto a los recursos que generan, le pertenecen por siempre o por un tiempo. De facto , ahora mismo y de forma directa e indirecta, somos siervos modernos. ¿Y cómo se articula el dominio? Pues, sencillamente, con el dinero y su férreo control.