30 de septiembre de 2015

San Juan Bajo. Observaciones con Tono Gris.

El paseo por las proximidades de San Juan Bajo me ha dado para dos entradas. Esta es la segunda o última, por el momento.


Es posible que haya sitios más bonitos, no puede negarse, pero este entorno tiene su belleza además de un gran simbolismo cristiano y evidente: El Cristo, La Virgen María con el niño Jesús, y Espíritu Santo (supongo en base a lo fotografiado, y sino es así ahí están los comentarios).

Reconozco que la orilla del río no es perfecta pero tiene huertos urbanos, paseo, y una moto abandonada en lugar de una lavadora :(





































Hablando con un marmolista, próximo al cine de verano, nos ha informado amablemente de que el cine era una antigua huerta.



Visitando el primer bar que nos hemos topado hemos observado un montón de fotos en blanco y negro. Fotos grises. Registros históricos de antiguas inundaciones. 


Fotos , antes y después, curiosas. En las fachadas de muchas de las casas hemos observado humedad, cosa normal dada la ubicación de las viviendas. ¿Cómo se gestiona la humedad que vine de abajo, y sube por las fachadas y paredes? El asunto es complicado, más allá de arreglar las fachadas todos los años, o contratar a un arquitecto.


No obstante, el río pasa con su particular belleza amarilla. El color ocre con el que siempre lo he conocido, aunque el que escribe entienda poco de colores en el tiempo del olvido y la falta de mezclas.


Y, para ir terminado por hoy en este mes de obras en casa, es evidente que las vistas desde el interior de la estación del metro son encantadoras. Me encantan las vías, los ferrocarriles, los túneles que dan a la luz, los caminos. Es por eso que en muchos sentidos, reales y figurados, soy un caminante. Un caminante animal que solo desea el bien propio y ajeno, aunque yo esté lleno de rencor, orgullo, envidia, rabia, y frustración. Espero, sinceramente, que ustedes seáis mejores que yo. Es lo triste de tener conciencia de animalidad. 







En una Bolsa



Todo comenzó una noche de madrugada desde un sueño perturbador. Me encontraba con mis hermanos y padre dentro de una gran bolsa de plástico, o cosa parecida. Era algo así como una bolsa de hipermercado gigante que ocupábamos los cuatro y un poco de agua, que cubría nuestros tobillos.

Aparte de preguntarnos qué hacíamos ahí, charlábamos sobre la forma de salir de ese lugar tan extraño. Como siempre, o como casi siempre, había diálogo con ciertas reticencias, pero había diálogo e intercambiábamos ideas sobre cómo salir de tan extraño habitáculo. El mediano, en su guasa, comentó que habíamos vuelto al útero materno todos a la vez, pero qué útero era ese que contenía a nuestro padre. Algo no cuadraba. Evidentemente, la guasa aparecía levemente y alimentaba carcajadas e ideas. Eso era bueno.

Desde una idea del pequeño, comenzamos a inspeccionar la superficie de nuestro extraño contenedor buscando una apertura o salida. Unos buscábamos arriba, si eso era arriba, y otros buscábamos abajo, evidentemente, si eso era abajo. Sin esperarlo, cosa típica en la vida y más aún en un entorno extraño, pisé una especie de agujero que fue tirando de mí. Mientras era absorbido por ese elemento heterogéneo, mis hermanos me gritaron:

- Hermano. Seguramente vas al exterior. ¡Muéstranos la salida! El nivel de agua está subiendo rápido. Parece que vas a salir.
- Valeeee. -pude decir antes de ser escupido en medio de una habitación desconocida que tenía una gran bolsa en su centro del tamaño de una lavadora.

Parecía que había algo en el interior  del saco, y que estaba encogiendo por momentos.

- # La bolsa se va. #-pensé.

Tras observarla varios minutos entendí que el tamaño bajaba cada vez que se producía un pequeño agujero negro, que comenzaba como la cabeza de un alfiler y terminaba como un melón. Antes de desaparecer el punto creciente , que había sido alfiler y fruta generosa ,melón, bajaba el tamaño del saco que, literalmente, cada vez se parecía más a una bolsa gris de un hipermercado cualquiera.  Ese tipo de bolsas por las que te cobran cinco céntimos de euro, aunque en este caso carecía de publicidad.

Entendía, por evidencia antes que por inteligencia, que eran puntos de entrada y salida. Busqué la linterna que tengo siempre en mi mochila, que por fortuna tenía las pilas en condiciones, e iluminé con ella un nuevo punto creciente. Al momento apareció mi padre empapado hasta la garganta. Con el siguiente punto surgió mi hermano el pequeño. Y con el contiguo surgió el mediano completamente empapado. Momento justo en que la bolsa desapareció por completo. Todos estábamos a salvo. Todos habían visto y buscado la luz.

Lo curioso , incluso acojonante de este sueño que tuve, es que compartiéndolo con mi familia en un almuerzo, todos habíamos tenido el mismo sueño aquella misma noche. Todos nos acordábamos muy bien de él. Desde entonces tengo un extraño nudo en el estómago. ¿Será la bolsa de plástico?

Estación San Juan Bajo


De entre las estaciones de la linea uno del metro sevillano hay una especialmente bonita. 


La semana pasada , en lugar de estar pendiente de la televisión y de Cataluña, que parece ser el centro del universo, mi amigo Tono Gris y yo nos fuimos a tirar una fotos a la estación de San Juan Bajo. Ya me había impresionado hacia tiempo , pero no había tenido oportunidad de fotografiar sus alrededores. Tenía muchas ganas de captar las proximidades de dicha estación. Una estación pegada a San Juan de Aznalfarache, a su monumento al Sagrado Corazón de Jesús , y a la orilla del río Guadalquivir que pasa por  la vera del susodicho pueblo andaluz.


Este artículo de hoy presenta una selección de fotos vomitivas que intentan expresar parte de la belleza de este lugar tan accesible. La belleza total solo puede percibirse yendo al sitio en persona. Normalmente los pasajeros del metro aparcan cerca para, desde esta estación, acercarse a Sevilla, andar hasta el cercano “complejo Cor” (Hipercor, Bricor y el Corte Ingles), o viceversa. Pero pocos saben lo bonito que resulta salir hacia la izquierda, acercarse al monumento, y pasear por la orilla del río que pasa por el pueblo, aunque haya una fábrica de no se qué.




Que centre una artículo en un entorno lleno de calma no significa que haya dejado de estar enfadado con el mundo, pero es menester, de vez en cuando, presentar cosas bonitas, cosas con encanto, lugares especiales que hay que visitar sí o sí. Y uno de esos lugares es la estación de metro de San Juan Bajo y su área izquierda, esa que abraza encantada el Sagrado Corazón de Jesús con el Río Guadalquivir. Mi querido y precioso río grande, que aunque no sea transparente tiene un encanto gigante, a la orilla de San Juan de Aznalfarache. 


¡Visítenlo alguna vez!

29 de septiembre de 2015

Educación sin Educación (VLR)

El otro día, por circunstancias ajenas a mi voluntad, me acerqué, después de muchos años sin hacerlo, por la Delegación Provincial de Sevilla, de la Consejería de Educación de Andalucía. Cual fue mi desagradable sorpresa, cuando me encontré en la entrada un control de seguridad.

¿Un control de seguridad en el acceso a la Delegación de Educación?
¿Qué ha cambiado? ¿Qué ha pasado?

Expreso Delegación de Educación porqué siempre la conocí así cuando iba a apuntarme a bolsas de trabajado para profesores de Educación General Básica o, en su defecto y desestimación legislativa , de Primaria y/o con compatibilidad administrativa. Es decir, bolsas de empelo en que me podía apuntar con una especialidad antigua de un plan de estudios antiguo para los maestros de EGB de toda la vida.

Siento que las leyes en educación cambian como las acciones en bolsa, como la ropa en la estaciones, como las modas. Cuando está funcionando medio qué un sistema educativo, se cambia como tal cosa y nunca cuaja ninguno. Un sistema educativo viene a ser como el principio de incertidumbre de Heisemberg  ¿? Siempre está cambiando en el tiempo. Incluso es usado como instrumento político. ¡Alucino en colores aditivos y sustractivos!

Desde que terminé la diplomatura, o lo que sea en estos momentos, he sentido tantos cambios en la legislación sobre asuntos de educación , y tan frecuentes, que cuando digo que estudié magisterio, no me entienden.

Retomando la anécdota sobre el control de seguridad comentar que , inevitablemente, pegunté a la guarda de seguridad que, ante mi estupefacción, me dijo.

¡Las cosas han cambiado mucho desde hace ocho años!
¡La gente no controla!

A lo que respondí con un silencio absoluto, cara de ajo porro, y una leve inclinación de mi generosa cabeza , por su tamaño antes que por su bondad.

El asunto es, sencillamente, que durante estos últimos años me he perdido algo. ¿Cómo se entiende la violencia en una Delegación de Educación? ¿Violencia ante los recortes? ¿Embiestamiento generalizado, aunque tristemente razonable ante la crisis? ¿Embiestamiento generalizado, sencillamente?

Es evidente que se han hecho necesarios sistemas de control social, si esa violencia surge de la frustración generalizada y ha llegado a un entorno educativo y formal. Pero... 
¿Qué se está haciendo con la educación de las personas? ¿Cómo puede articularse una queja sin violencia?¿Estará pasando lo mismo en los colegios? ¿En los centros médicos?

Se hace necesaria una reflexión seria sobre las prioridades humanas y su implementación en los sistemas sociales. No creo que sea una cuestión de indisciplina generalizada, o falta de respeto a los profesores, a los funcionarios... Hay algo más.

¿No será que las personas no pueden acceder al consumo de bienes y servicios como antes de las crisis?


No sé, no sé. La frustración genera males y todos no podemos tener éxito, pues el éxito , como tal, implica exclusividad. Algo no funciona en nuestro mundo. Huele mal, y aún  no he ventoseado.

24 de septiembre de 2015

Corre, corre, que te Pillo.

Recuerdo ahora , tal cual maduro avanzado, otro incidente circulando por las carreteras españolas. 

Tengo un vehículo , compartido con mis hermanos aunque el principal usuario soy yo, que consume como un tractor y cuyo motor es muy bajo en caballos, así pues para recorrer largas distancias necesito tiempo para viajar despacio o, en su defecto, dinero abundante para pagar el carburante que consume a altas revoluciones y velocidades normales. En mi caso, en el caso de mi vehículo armoniosamente compartido , a partir de las dos mil quinientas vueltas por minuto, también sirve revoluciones por minuto, necesita una gasolinera cada cincuenta kilómetros y los euros correspondientes. Nada más pensarlo, lloro con amargura Carenada. Entiéndase que lloro como un niño de dos años al que le quitan su juguete favorito. Viene a ser un: Buaaa, buaaa, buaaa, descompensado acústica, melódica, y por supuesto, armónicamente. Mis berridos son comparables al ruido de un compresor gigante sin silenciador. Una locura. Es por eso que, recientemente, he insonorizado mi casa.

El caso ahora es un nuevo incidente circulando por la A4 en dirección Madrid. En esta ocasión, cerca del Despeñaperros había una obra durante unos buenos kilómetros y aparecían limitaciones de velocidad en amarillo que, sinceramente, nadie cumplía o, también sirve, eran un cachondeo, un mal chiste. Me asusté un poco más de lo acostumbrado, aunque no era la primera vez que vivía la sensación de ser un tapón circulatorio, como consecuencia de cumplir las limitaciones de velocidad en zonas con obras, y los demás conductores pasárselas por algún lugar.

El nene tenía un tráiler pegado al culo de la furgoneta. Un camión con su remolque iba pegado a la matrícula trasera. Parecía, todo hay que decirlo, como una gran calcomanía con forma de cabina de camión o, si os va el miedo, una sombra grande en la espalda. El camión permanecía pegado y yo, en mi desgracia , miraba el indicador de velocidad que me marcaba la velocidad máxima de las señales amarillas . ¡Estaba circulando conforme a las normas! Y el camión iba pegado mí hasta que en un momento determinado me dio una ráfaga de luz y un bocinazo breve. ¡Flipé en colores aditivos y sustractivos!


En ocasiones pienso que un día , con tanto cumplir las velocidades límite en zonas de obra, o en ciudad, van a adelantarme monopatines, bicicletas, y abuelos o abuelas con su andador de aluminio último modelo.

Cede el paso si debes, y espera la Crítica




Parece que hoy no puedo conectarme bien a Internet desde el móvil, pero eso no importa pues aún existe el papel y el grafito.

Me hace gracia la limitación que supone la tecnología, cuando esta falla por la razón lógica que sea. De repente el móvil no se identifica al llamar. En un momento indeterminado es imposible conectarte a Internet a través de 3G, 2.5 G, 1G, o medio G, y sus mulas. Todo es un despropósito y, sencillamente, no tienes cobertura y en consecuencia no puedes hacer lo que te apetece en ese instante, rato y/o lugar. En estos momentos es cuando la tecnología antigua brilla con intensidad, y puede usarse para expresar conceptos e ideas hasta que haya red, y sino la hay se puede recurrir a impresoras, máquinas de escribir, o imprentas para expresarse y publicitarse.

Pero esta entrada de hoy no versa sobre los impedimentos tecnológicos que supone el fallo de sistemas inalámbricos de pago, sino sobre la forma en que se conduce en España y, por proximidad, en Andalucía, en este precioso e intenso sur.

Esto me ocurrió hace unos meses junto a Jacarandá, mi copiloto favorita. Veníamos por la A4, nos habíamos parado en una gasolinera de Lopera, habíamos comido una pizza cuatro quesos junto a un refresco de naranja muy azucarado, como casi todos los refrescos con azúcar que hay. Y al salir de la gasolinera, para incorporarnos a la autovía, había un precioso ceda el paso que consistía, y consiste en eso: en ceder el paso a los vehículos que vienen por la vía que tiene prioridad, que en este caso eran los vehículos que circulaban por la A-4. Esta redundancia conceptual de las frases anteriores, como muchas otras que uso en el tiempo de los sucesos normales y paranormales, obedece a que se dio la circunstancia de que la autovía venía petada de vehículos y, a mi pesar y no deseo , tuve que parar el vehículo hasta tener clara la incorporación y la seguridad de la maniobra.


Cual fue mi sorpresa que, esperando el momento de la incorporación, dos vehículos que iban tras de mí comenzaron a pitarme e, incluso, a maldecirme con aspavientos. Los dos se incorporaron a la vía adelantándome por la izquierda entre gritos y pitadas, y obligando a un coche , que circulaba por la A4, a cambiar hacia el carril de la izquierda para permitir la incorporación de los alterados a los que, inevitablemente, terminé uniéndome emocionalmente. 

Fue Jacarandá , en toda su ternura, la que me llevó a la calma tras varios minutos de maldiciones. Ella me sosegó con sus dulces palabras y caricias, tal como si fuera o fuese un caballo pedante y desbocado. Que preciosa es Jacarandá. Estoy enamorado.

20 de septiembre de 2015

Sembrando el cielo el 13 de Septiembre



El pasado 13 de Septiembre me encontraba en Aracena (Huelva) y observé siembra de nubes en el cielo. Observé el proceso desde primera hora de la mañana, y durante una hora aproximada. Evidentemente no sé cuanto tiempo llevaban trabajando el cielo. Vi los trazos que crecen yendo a desayunar, y volviendo. Juro que no me tomé “lingotazo” alguno. De veras.

Al día siguiente, Lunes, mientras desayunaba hablé con una mujer que había observado las estelas sobre el cielo de Sevilla. Evidentemente trabajaron una zona amplia, o había varios equipos.

Entiendo que puedan desacreditarme , si quieren, tras publicar nuevamente esta frecuente actividad . Me va a dar casi igual, y ojalá me diese igual, pero no soy perfecto ni de lejos. Es algo que me pesará siempre. Esto de la imperfección lo llevo fatal, y el absurdo de mis coetáneos próximos, prójimos, y extranjeros, lo llevo peor aún. Sobre todo cuando a los otros, a esos llamados demás, la vida ajena a ellos mismos les importa un falo.

Este procedimiento de siembra de nubes es real. Lo he observado en los cielos de mi tierra andaluza y cerca de Ciudad Real, la tierra plana de Jacarandá.

Sigo preguntándome quién paga las facturas de esos procedimientos, que no serán precisamente baratos y, en mi desconfianza heredada, cual es la razón de ellos. ¿Control del clima local, u otras cosas?

De todas formas, dada mi profunda ignorancia de la razón y resultados de estos evidentes procedimientos, y habiendo comentado anteriormente en este entorno que la siembra de nubes no es nada nuevo pues, por ejemplo, la revista Investigación y Ciencia publicó algo al respecto hace meses...

¿Por qué se oculta a la opinión pública española?
¿No dicen que hay libertad de prensa?
¿No es noticia que siembren nubes y su propósito?
¡Venga ya! ¡Pamplinas!

Recuerdo una televisión autonómica , y manchega, que desacreditaba esta hipótesis de siembra de nubes expresando que era una estela normal de los aviones
...
¿Cómo?
¿Nos estáis tomado por peleles?
...
Parece que sí. Triste especie es esta mía. Bicha.

En fin, como las facturas las paguen los ciudadanos españoles, o europeos, voy a partirme de risa.
¿Qué están haciendo con el dinero de los impuestos directos e indirectos?
¿No es robo? ¿No son ladrones?

O si las facturas las pagan corporaciones, cooperativas, u otros entes interesados...¿Por qué no se lee nada en los medios de masas? ¿Para qué están? ¿Para qué existen? ¿Por qué solo se lee algo en sitios marginales? ¿Qué pasa?

En mi desesperación solo se me ocurre una palabra mexicana cuyo profundo significado ignoro: ¡Pendejos! Y que conste que mi propósito no es ofender a la marginalidad, sino a la NO marginalidad que se queda callada , o desinforma a propósito por la razón que sea.

En fin, me realimento en mi redundancia: somos una especie Bicha de bichos. Elle y Eme lo saben desde hace tiempo. Elle busca su bote salvavidas, cosa razonable, y Eme tiene esperanza en que todo cambie. ¿Estoy equivocado?









19 de septiembre de 2015

Incompetencia Humana



Hace muchos meses escribí sobre la información que recibí desde Isidoro Moreno Navarro en una conferencia que dio sobre : Mitos y realidades sobre la crisis. En dicha conferencia expresó ,literalmente, que la idea de un gobierno mundial es un LASTRE. También dijo, en toda su franqueza, que en el tema de lo global no hay nada que hacer, pero sí se pueden hacer cosas coordinadas a nivel local, pequeñas soluciones o pequeños proyectos. Sin cortarse un pelo expresó que nos tienen colonizados el coco, y que la solución a nivel mundial será un sumatorio de lo local.

Retomo estas palabras de Isidoro para expresar mis propios y vomitivos caracteres concatenados. Además de firki, soy , en cierta manera, un triki. He disfrutado mucho con las series y películas de Star Trek, y me gustan muchas de las ideas ,o fantasías, que se expresan en ellas pero, sinceramente, no me gustan todas. Está claro que las ideas que transmite la saga se apoyan en fantasías e imaginación, o solo en fantasía, de sus guionistas , escritores, y/o creadores. Bravo. Estupendo. Genial... Pero la idea de un solo gobierno terrestre es, dadas nuestras actitudes generalizadas, una falacia.

Llevo muchos años en esta España tan llena de prejuicios, coloridos, y encanto. Veo y siento como funcionamos a nivel vecinal,de asamblea, de distrito, de municipio, de mancomunidades, de diputaciones, de autonomías, de gobiernos centrales, etc... Y solo observo y siento oportunismo listo. Un oportunismo listo que , ante todo, resuelve la papeleta de las necesidades del representante grande o pequeño , antes que las papeletas de los representados. Simple y llana guasa consentida que en muchas ocasiones es un mal chiste.

En base a mi experiencia personal en muchos entornos donde se practica la política entre personas, compañeros, vecinos, ciudadanos, etc...Puedo escribir que no es recomendable, en absoluto, la idea de un gobierno mundial. No estamos preparados para que alguien, quien sea, represente los intereses de los habitantes de la tierra. Visto lo visto , y sentido lo sentido, es un absurdo antropomorfo, humanoide, animal, y humano. No estamos preparados, o no hay personas preparadas, para representar a los necesitados, a los pobres, a los desahuciados, a los enfermos mentales y no mentales, a esos llamados improductivos e, incluso, fracasados o parásitos.

De facto, nos guste o no, somos bichos dominados por el celo, la envidia, el orgullo, la rabia, e, incluso, el odio y la venganza. No dejamos de tener guerras justificadas, o alimentadas, de una u otra forma, por unos u otros intereses llenos de despropósitos y absurdos éticos o crueldades. Somos bichos. No tiene sentido la idea de un gobierno mundial y, visto lo visto hasta la fecha, disolvería la Comunidad Europea mañana mismo, pues la Comunidad Europea no es algo humano de facto, sino algo mercantil de hecho, algo Económico en realidad, y lo demás es accesorio o decorativo, una excusa o, siendo cruel, una tomadura de pelo. El dinero, o los intereses particulares, no entienden de generosidad o altruismo, y menos de amor (si es que saben lo que es eso dentro de su egoísta vorágine ). Ellos solo entienden de beneficios y vanidades. Ellos son ,antes y después, bichos. E, inevitablemente, yo también, aunque intente romper con inercias impuestas por el sistema putrefacto que me envuelve.

¿Qué podría ser peor?


Si. Pero de momento no lo es, y espero que no lo sea. Espero y deseo sensatez entre mis próximos, entre mis prójimos. Saludos.

17 de septiembre de 2015

¿La materia oscura es materia "ordinaria" de las dimensiones extra ?



Ha comenzado el mes de Septiembre y el concepto de materia oscura está por los kioscos. Desde un coleccionable de RBA, que trata de un paseo por el cosmos, hasta artículos en portada de la revista Investigación y Ciencia, hablan sobre el asunto.

Evidentemente he caído en la compra del primer volumen de la colección de RBA que trata sobre La materia oscura, El elemento más misterioso del universo, cuyo precio de lanzamiento me ha resultado muy interesante. Después, como siempre,vendrán las lágrimas y no creo que termine la colección, por razones de espacio y de euros.

El título de esta colección es eso, un título y el contenido es el que buscaba y, con sencillez razonable, lo estoy leyendo en estos momentos. Dada mi pedantería sistemática y sistémica no puedo dejar de ofrecer mis ideas al respecto. Ideas que ya he expresado, de una forma u otra, en este entorno triste y gris.

En su página 32, sin tener en cuenta la energía oscura en torno a la cual razonaré de nuevo más adelante, expresa que: “A nivel cósmico la materia oscura representa entre el 80 % y 85 % de la materia total del universo, siendo el 15-20 % restante materia ordinaria.”

Dado que pienso que el universo se apoya en elementos sencillos que adquieren complicación con las combinaciones de estos, intuyo lo siguiente:

Expresé anteriormente, en este entorno despreciable por ser un campo de frustración animal, que la energía oscura es la rejilla espacio-temporal y multidimensional en que nos encontramos. Pues, desde esa multidimensionalidad se hace evidente que sí la materia oscura interacciona poco, o nada, con la materia ordinaria, y esa materia oscura interacciona poco, o nada, con el resto de materia oscura (argumento que también expresa el libro indicado de RBA) es, sencillamente, porqué la llamada materia oscura es materia “ordinaria” de las dimensiones extra.

*Voy a expresar una primera ecuación sencilla:

Sea A el conjunto de materia ordinaria de nuestro universo. Y dicha materia ordinaria representa, por fijar porcentajes, el 20 % del total.

Sea B el conjunto de materia oscura de nuestro universo. Y dicha materia oscura representa , por fijar porcentajes, el 80 % del total.

Es fácil entender ,proporcionalmente,que: A+B= 100 %; ó 20%+ 20%+ 20%+ 20%+ 20% = 100% Es decir, tendríamos cuatro dimensiones extra más que se desarrollan en el tiempo. Resumiendo, y en base a esta sencilla reflexión, tendríamos ocho dimensiones en total, incluyendo el tiempo.

*Y , en mi simplismo, voy a expresar una segunda y última, siquiera por hoy, ecuación igual, o más sencilla, que la anterior.

Sea A el conjunto de materia ordinaria de nuestro universo. Y dicha materia ordinaria representa, por fijar porcentajes, el 15 % del total.

Sea B el conjunto de materia oscura de nuestro universo. Y dicha materia oscura representa , por fijar porcentajes, el 85 % del total.

Es fácil entender ,proporcionalmente escribiendo, que: A+B= 100 %; ó 15%+ 15%+ 15%+ 15%+ 15%+ 15%+ 10% = 100% . Es decir, tendríamos seis dimensiones extra más que se desarrollan en el tiempo, una de ellas menos densa. Resumiendo, y en base a esta sencilla reflexión, tendríamos diez dimensiones en total, incluyendo el tiempo.

La clave está en conocer con mucha exactitud el porcentaje de materia ordinaria de nuestro universo, con tres dimensiones espaciales. Un universo tridimensional , el nuestro, que forma parte de un multiverso. Desde ahí podríamos deducir el número de dimensiones espaciales , y reales, del multiverso en que estamos.

Resumiendo: la matería oscura es materia “ordinaria” que está en las demensiones extra, en las otras dimensiones espaciales del Universo (o multiverso, siendo concisos).

Saludos pedantes y animados.


Posdata: he tomado porcentajes extremos, si los porcentajes no son extremos y, por ejemplo, cada universo del multiverso supone el 14.2857143 % de la materia “ordinaria” del Universo total, tendremos un Universo real de diez dimensiones incluyendo el tiempo, o 9 dimensiones espaciales con materia "ordinaria" distribuida entre sus partes, anexadas a una dimensión temporal.