3 de agosto de 2015

Los Buenos y la Cruz



Hace poco ha muerto una buena persona, siquiera que yo supiera o supiese. Ella pasó calamidades guardadas y se considerada una sencilla administradora de recursos. Este texto va dedicado especialmente a ella, y ,también y lógicamente, a todas las buenas personas que ha habido, hay, y habrá en el mundo, en el universo.
Reconozco que pongo normalmente al ser humano por los suelos, como se merece ante el reinado del egoísmo impregnado de maquiavelismo y crueldad,... Pero sí hay algo que hace más habitable el mundo de los humanos, ese algo es la existencia de las buenas personas. Ese tipo de personas que normalmente pasan desapercibidas, y que buscan a diario hacer el mayor bien posible a sí mismos y a todos los demás.

¡Haberlos ahílos!

Este texto de hoy pretende ponerlos en su lugar correcto. Gracias por haber estado aquí, gracias por estar aquí, gracias por venir en el futuro. Si no fuese por vosotros este mundo no existiría. Este mundo sería más caótico aún, más “mojonero” aún.
Gracias a las personas generosas, a las personas entregadas a los otros, a las que rezan, a las que meditan. Gracias a todas las buenas personas.


Ser bueno tiene precios.
Ser buena, también.
Pero siempre merece la pena
hacer ejercicio de bien ajeno.

Esperar nada a cambio de algo
,solo por ejercitar bondad,
está infravalorado.

Esto impuesto que tenemos,
,contrario a aquello de ello,
es real y demencial. Enfermo.

Y no escribo sobre los que se creen buenos,
que hay muchos.
Sino sobre los que son buenos,
que hay menos.
Los primeros,
solo son pendejos de su ego.

No sirven las medallas,
tampoco los títulos, o la posición.
Solo sirve,
la autentica bondad
de estar con los otros,
de desear y buscar su bien.

Solo sirve,
Amar de verdad.

Ser buenos no es sufrir por sufrir,
tampoco es masoquismo.
¡Error!

Ser buenos no es libertinaje,
Solo es usar la ética, hasta el final.
Y la Ética no es un título
un concepto ,una canción.

¡Ella es algo vivo!
¡Sed buenos de una vez!
¡Puñeteras,y puñeteros!