21 de agosto de 2015

Altavoces de Impulso

Con esta entrada de hoy termino una pequeña secuencia de cuatro ideas gratis y concatenadas que, en su momento, ubicaré en la sección correspondiente de esta bitácora gris con carácter perturbado.

Hace unos meses la mujer de mi amigo Ele, que es un encanto, me envió una actividad académica de su hijo donde se pedía reflexionar sobre la utilidad tecnológica de diferentes sistemas potenciales de propulsión en la luna. Uno de esos sistemas era un altavoz, con su amplificador. Hilando desde esa idea tan sencilla me propongo describir como podría desarrollarse , en planetas con atmósfera como nuestro precioso planeta tierra, un sistema de propulsión digamos: “altavócico”, para darle un nombre jocoso al dispositivo pretendido.

Técnicamente sería correcto describirlo como un juego de altavoces de impulso con membrana unidireccional. 

¿Y eso qué es?

Pues algo muy sencillo. Normalmente los altavoces de un equipo de música desplazan una membrana hacia adelante, y hacia atrás, respecto a un centro relativo que es, valga la redundancia, el centro del cono del altavoz. El movimiento de esa membrana es el que genera el sonido que oímos con mayor o menor calidad, y con mayor o menor volumen. Pues para conseguir impulso, o empuje, solo sería necesario que esa membrana moviese el aire en un sentido pero no en el opuesto. Es decir, sería una membrana unidireccional. Solo habría que jugar con frecuencias máximas y mínimas, formas de onda, amplitudes de onda o desplazamientos de membrana, superficies de membrana, límites técnicos del dispositivo “altavócico”, y obsolescencia del dispositivo.




Utilizo este sencillo gráfico bajado desde la wikipedia para mejorar mi explicación pedante y atrevida.

La curva de empuje total vendrá determinada por el valor escalar del vector de empuje en cada desplazamiento de la membrana, presumiblemente con un valor diferente para cada frecuencia de emisión, multiplicado por el número de altavoces implicados, y multiplicado , a nuestro pesar, por una constante de desviación que atenuará nuestros mejores sueños teóricos. Esta constante de desviación es la que tendremos que afinar con los ensayos, o con cálculos teóricos exhaustivos, para mejorar el empuje total del sistema.

¿Y cómo elaborar una membrana unidireccional?

Pues recurriendo a la naturaleza. A buen seguro existe algún tejido que deja pasar el aire en un sentido, pero no en el opuesto. Como sucede, por ejemplo, con el agua, aunque este símil pueda ser considerado como erróneo.

Fuera parte de esa fuente, a mi se me ocurren varias maneras o formas. Quizás las comparta algún día, y exprese en este lugar tan gris mis observaciones, o puede que no haga nada de eso. Solo el tiempo hablará por sí mismo.

Evidentemente, también es posible que esta idea sea algo inoperativo, pero se trata de una idea expresada al mar de bytes entre bytes, a la red. Los hechos son los que pueden hablar por sí mismos, pero las ideas son las chispas que los generan. Vivan los torbellinos de ideas.

Teóricamente el sistema se movería en base al principio de acción-reacción que está detrás de rotores y reactores, por ejemplo. Moviendo el aire en un solo sentido desplazaríamos el sistema , o vehículo, en el sentido contrario.

Lógicamente ignoro la eficiencia de un sistema así, pero solo tengo que mirar los insectos voladores para intuir sus posibilidades.