7 de enero de 2015

Como ser rico sin juegos de azar


Ayer hablaba con mi amigo Ele, mientras nos tomábamos una tapa en el Viruta, sobre la posibilidad de hacernos ricos. A parte de reírnos con este tipo de tonterías, y sus variaciones, teníamos claro que solo conocíamos pocas formas evidentes de poder ganar dinero a espuertas:

- Robar a otros sin que se enteren, para poder hacerlo durante mucho tiempo de forma desapercibida. Un ejemplo han sido las comisiones recibidas por muchos políticos desde su posición de poder. Era y es razonable recibir comisiones tras favorecer contratos y servicios de empresas donde se pagaba y paga con el dinero de otros (contribuyentes). También es “razonable” acordar precios abusivos en bienes de consumo, sobre todo si son de primera necesidad, momento en que la especulación es más voraz y el beneficio mayor. Simple codicia. Enfermedad.

- Defender los intereses de corporaciones importantes para que cuenten con nosotros cuando dejemos la política. Asunto imposible pues no somos políticos de profesión, y nuestros contactos son teóricamente "mojoneros".

- Montar un negocio que de mucho dinero y donde el beneficio sea lo único que cuente, siendo todo lo demás una anécdota prometedora y bonita en números. Evidentemente, debe parecer que pensamos en el bienestar de nuestros trabajadores si necesitamos de recursos humanos para prosperar. La imagen corporativa será lo importante, aunque su máximo objetivo será el beneficio económico y su incremento indomable en el tiempo. Es una de las normas del juego de la economía capitalista vigente. Es el dogma ¡Vaya juego patatero! ¡Prefiero el monopoly!

No llegamos a hablar de los juegos que pueden hacerte millonario, y el centro de nuestra conversación rondó en torno al primer punto de los susodichos. Nos reímos a carcajadas entendiendo que no sabemos robar y que trabajando nadie se hace rico ni se hará rico nunca. Para el que trabaja, trabajaba, o trabajará suele ser ley . Un trabajador por cuenta ajena podrá tener más o menos posesiones pero sus bienes, al final de su ciclo laboral y/o vital, no llegarán al millón de euros. Es decir, trabajando nadie será millonario por más que ahorre… Siquiera la mayoría de los trabajadores de este mundo estúpidamente globalizado (ya que podrían globalizarse otras cosas, a parte del beneficio económico).

Conociendo nuestra condición presente y futura Ele y yo hemos entendido que lo mejor que podemos hacer es vivir lo mejor posible el presente, e intentar no vivir por encima de nuestras posibilidades. También es cierto que desconocemos cual es el umbral de bienestar que queremos, o podemos, mantener emocionalmente antes de caer en la desesperación.

Ah, por cierto, también nos hemos dedicado a poner verde al Elle que, al igual que nosotros, suele vivir por encima de sus posibilidades.

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