19 de septiembre de 2014

Entes antiparalelos con objetivos cruzados, no

Con demasiada frecuencia uno mira su pasado, su presente, y su presumible futuro, y durante ese proceso uno analiza el mundo en que uno vive. Evidentemente, el mundo en que uno vive, el mundo en que yo vivo, no me gusta un pelo. Es cierto que desde el tiempo de mis abuelos el mundo ha mejorado en algunos sentidos pero, a su vez, parece que se dirige hacia el mismo lugar que antes, hacia un lugar muy anciano, hacia un lugar de siervos e, incluso, de esclavos.

Reflexionando en torno al vídeo cuyo título es: La Revolución del Hidrógeno, que subí en la entrada anterior a esta, es muy cierto, y más extrapolable aún de lo que relata uno de los entrevistados del vídeo (*), que la democracia y el sistema capitalista marchan por lugares distintos, lugares antagonistas, sencillamente: marchan por direcciones anti paralelas.

La democracia, donde se supone que la soberanía recae sobre el pueblo y se supone que los representantes defienden a ese pueblo soberano, se enfrenta a las élites del capital, dictadores a fin de cuentas  y  por definición de éxito. Dictadores que deben defender sus intereses sobre todas las cosas,  además de defender el dogma irrefutable del máximo beneficio a cualquier precio e, incluso, hasta por encima de las vidas de las personas. Maquiavelo.

Pues la connivencia irremediable entre la élite del capital y los representantes democráticos que desean ese capital como expresión de su éxito social y su poder, llevan a esos  representantes hacia el elitismo económico, hacia la defensa de los intereses económicos de la élite, antes que hacia la defensa de los intereses del pueblo representado. Todo es cuestión evidentes hipocresías.

Sin pretender ser pedante entiendo que este sistema socioeconómico que tenemos, desde la desindustrialización, la deslocalización, y desde la automatización de los procesos industriales (de momento, pues cuando lleguen los robots –AI- ya veremos), nos lleva al caos.  Apesta a eso, si nada cambia, si todo sigue igual.

Siempre fui un optimista, pero hoy no. Hoy no veo una auténtica luz al final de túnel de la estúpida sociedad en que vivo, dado que el egoísmo es alabado junto al engaño  y la mentira. Autentica demostración de estupidez como especie. El darwinismo social ,que hay detrás de esta filosofía económica, es una expresión de auténtica estupidez.

El sistema social  debe ir paralelo al sistema económico.  Deben dejarse las libertades de acción de las personas y corporaciones, pero también deben penalizarse las acciones punibles como el monopolio,  el control anti-ético de mercados, y el control del flujo del dinero. Y es muy punible que las corporaciones solo piensen es su dogma: ganar más y más dinero, o recursos, a cualquier precio directo o indirecto (invisible)…

Respeto al control del flujo del dinero. Este origen del dinero no debería ser controlado por nadie de forma sistémica. Debería generarse , entre otros procedimientos, como consecuencia del trabajo que un ciudadano realiza a otro ciudadano (evidentemente un trabajo real antes que inventado –ojo-). Debería generarse como consecuencia del servicio que un ente (empresa o persona)  da a otro ente (empresa o persona). Las empresas seguirían existiendo. No se trata de destruir, si no de construir algo nuevo.

El trabajo entre homínidos, como tal, debe poder generar dinero para intercambiar bienes y servicios, y no estoy diciendo nada nuevo. Escribo de un dinero que surge de las personas, evidentemente, sin engaños o triquiñuelas, además de surgir de otros entes como los bancos que seguirían existiendo con menos control del flujo. Seguirían existiendo para , por ejemplo, el ahorro (aunque el que escribe esto no conozca bien el concepto), pero no para el crédito.

Ejemplo sencillo: Una vecina sin recursos tiene la TDT estropeada. La TDT se considera un bien necesario (en este ejemplo). Vamos a comprarla al hipermercado, la señora paga su TDT con dinero social,  y cuando le instalo la TDT en su casa me paga con dinero social y a precio de mercado. Ese dinero social ,que tiene la señora ,surge de sus necesidades personales y básicas,  y/o de servicios prestados a otros ciudadanos o ciudadanas que han pagado con dinero social. Entiendo que la idea del dinero social no es nada nueva.

Si no somos capaces, a corto plazo, de establecer un sistema socioeconómico justo, estaremos destinados al sufrimiento de muchos para la salvaguarda de unos pocos. Estaremos destinados a la estúpida esclavitud junto a otras regresiones. Ustedes sabréis. Yo intento ser generoso sin ser tonto  y eso me resulta muy difícil, pues cuando soy generoso me siento tonto y cuando no soy generoso, porque cuido mi interés, me siento culpable. En resumen, soy un auténtico animal.


(*) El señor del video viene a decir que los sistemas democráticos, y la élite que gestiona los hidrocarburos, son dos entes contradictorios en sus objetivos. Al respecto de esa confrontación entre los dos entes, el documental expresa la paradoja de los ciudadanos nigerianos que, siendo ciudadanos de un país exportador de petróleo, tienen problemas de suministro. Absurdo, pero real.

6 comentarios:

  1. "Yo intento ser generoso sin ser tonto"

    Por eso compras los alargadores de pene en Media Markt.

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  2. Anónimo20/9/14 0:42

    "soy un auténtico animal."

    Declaraciones de Carenado entre los restos humeantes del Horno La Parra

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  3. Anónimo20/9/14 9:43

    "Reflexionando en torno al vídeo cuyo título es: "

    ... Ensalada de pepino en colegio femenino

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  4. "Entes antiparalelos con objetivos cruzados, no"

    Carenado, rechazando a un vendedor de tirantes.

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  5. "Hoy no veo una auténtica luz al final de túnel"

    Carenado circulando por una mina abandonada tras confundirla con el túnel del Manzanares.

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  6. " Este origen del dinero no debería ser controlado por nadie de forma sistémica."

    Carenado, saliendo por una ventana de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre con un saco de billetes de 500 €

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