12 de junio de 2014

No me toques

Gustavo ya tenía una edad y después de sus últimas experiencias había perdido eso que llaman salud mental. Pobrecito. Había sido un hombre equilibrado hasta que desarrolló la maldita hipersensibilidad que le había llevado hacia el caos mental que padecía en estos momentos de su vida. Ya le habían diagnosticado como esquizofrénico. 
Después de la hipersensibilidad, y antes de la esquizofrenia diagnosticada, buscó ayuda médica en distintos lugares y filosofías sin resultados aparentes. Contactó con médicos y médicas naturalistas, acupuntores, tradicionales y muchos más. Probó productos de farmacias, parafarmacias, y herboristerías para nada. Siguió igual hasta perder la salud mental, y mantener la maldita hipersensibilidad. Dado su penoso problema comenzó a no tocar nada. Pero nada de nada.

El otro día lo vi en el treinta y dos buscando el equilibrio sobre suelo del bus con unos guantes puestos. Iba buscando el equilibrio para no agarrarse a nada ni a nadie. Bajaba todo lo posible su centro de gravedad mientras decía a múltiples personas:

- ¡A mí no me toques! ¡A mí no me toques!

Rumores del barrio cuentan que el origen de este problema surgió tras romper con su novia Alejandra. Una novia que apareció en el barrio meses antes de su hipersensibilidad, y desapareció del barrio semanas después de romper su relación con Gustavo.
Las malas lenguas dicen que ella era la diosa Afrodita disfrazada de humana. Cuentan que lo encantó con sus masajes y caricias, con su tacto, para llevarle a la locura. Cosas de la imaginación popular.
La buenas lenguas relatan que como Gustavo es capaz de sentir todo lo que sienten los otros al tocarlos, independientemente de su sexo. Como es capaz de captar sus temores reprimidos, oler sus miedos antiguos, intuir sus preocupaciones más profundas, incluso reprimidas, ver sus horribles terrores. Gustavo, según estas buenas lenguas, no ha podido soportar tanto sufrimiento inconsciente, tanto infierno. Y por todo eso , incluso por todo esto, ha perdido el norte, el sur, el este y el oeste.


Posdata: este texto no pretende ofender a los enfermos mentales que mantienen cierto equilibrio, o están en tratamiento. Se apoya, sencillamente, en una anécdota del autobús. El señor de marras tenía más de sesenta y cinco años, hablaba mucho, iba descuidado, y estaba muy nervioso. Duró pocas paradas en el bus, y no fue peligroso en ningún momento, aunque llamó mucho mi atención.

12 comentarios:

  1. Anónimo13/6/14 1:04

    "Contactó con médicos y médicas naturalistas, acupultores, tradicionales y muchos más."

    La acupultura es la variante tirolinense de la acupuntura tradicional. En este caso el terapeuta no utiliza agujas para pinchar, sino una navaja si no le das el reloj y la cartera.

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    1. Anónimo13/6/14 8:28

      En cambio, al apipuntura es cuando te hacen el tratamiento las abejas tras intentar mangarle miel del panal.

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  2. Anónimo13/6/14 8:23

    " este texto no pretende ofender a los enfermos mentales que mantienen cierto equilibrio, o están en tratamiento"

    Los demás, que se jodan

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  3. Anónimo13/6/14 8:25

    "ha perdido el norte, el sur, el este y el oeste."

    Vamos, lo que le pasó a Hitler.

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  4. "El señor de marras tenía más de sesenta y cinco años, hablaba mucho, iba descuidado, y estaba muy nervioso"

    Dónde he visto yo a alguien así, dónde...¿?

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  5. Los Teleñecos13/6/14 12:34

    "desapareció del barrio semanas después de romper su relación con Gustavo."

    Se refiere a Barrio Sésamo y a la rana Gustavo.

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  6. " Pero nada de nada."

    Carenado, tras 3 horas sentado en el inodoro. (Si, lo sé, es lo más improbable que se ha escrito en los comentarios jamás)

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    1. Por cierto, espero que ya lo use abriendo la tapa.

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    2. No sé...ya nos costó que dejara de sacar el culo por la ventana.

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  7. No se confirma que la selección desayunara ayer en Los Lagares

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  8. La Gaceta de Amsterdam14/6/14 14:37

    Van Gaal amenazó a sus jugadores con un recital de 24 horas de poesía carenada si perdían el partido. Asociaciones pro-derechos humanos han denunciado estas prácticas inhumanas, bla, bla, bla...

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