8 de junio de 2014

Julio Verne I


Imagen bajada de Internet hace tiempo.

Él se alejaba de ella en el espacio-tiempo de las cosas. Su mano había perdido el contacto total con la de su compañera, pero ambos habían elegido esa cruel alternativa. Josué había optado por formar parte de la segunda misión tripulada al planeta Marte, y su compañera había preferido el abrazo de la madre tierra y la exploración del alma. Se trataba , salvo que apareciese una tecnología revolucionaria antes de una década, de una ida sin vuelta. Ambos lo sabían. Lo aceptaban.

Josué ,como técnico experimentado ,había sido elegido para encargarse del mantenimiento de los sistemas medioambientales de la Base: Julio Verne 1. Era un puesto rutinario pero importante, y había sido elegido entre miles de voluntarios. Además, participaría en las exploraciones científicas de cuando en cuando. Daría soporte técnico a las exploraciones que se alejasen cierta distancia de la Base.

Él había decidido convertirse , en cierta forma, en un misionero marciano y su compañera, entre lágrimas, había aceptado la opción vital de su compañero y tomado su propia decisión. El amor podía ser así de libre, pues existiendo entre dos personas él tomaba rutas distintas en el tiempo de las cosas y las personas, en el camino de los eventos, entre objetos de ésta posible realidad.

Josúe, antes de subir al cohete, miró a su compañera Eva que, dada la ocasión, tenía permiso de acompañarle hasta la zona de lanzamiento y un poco más allá. Unas simples manos alzadas , eternas, estáticas en el aire, sirvieron de despedida entre lágrimas hasta que el cohete partió. Eva se quedó en tierra , explorando el mundo interior, y Josué llegó a Marte, explorando el mundo exterior. Algo que quizás fuese una extraña simetría del amor.

Actualmente han descubierto que en Marte existe un antiguo ascensor espacial ubicado en el interior del monte Olympus. Están explorando, en estos momentos, las instalaciones y la civilización que elaboró tal artefacto y , sorpendentemente, parece que fuimos nosotros. ¡Retruécanos!