5 de junio de 2014

A una hembra del pasado

Haciendo limpieza en el taller, que no limpio desde hace dos años, me he encontrado esta poesía debajo de un armario metálico. Debe ser que calló accidentalmente cuando coloqué unos documentos antiguos sobre un estante cercano, mientras reubicaba objetos para generar espacio en una habitación que al final, a la postre, no va a realizar su pretendida función; pero eso es una historia que no viene al caso.

Esta sencilla entrada va a consistir en una antigua poesía Carenada con ciertos cambios. Cuando escribí el documento era un romántico. Ahora soy un animal. Además, sinceramente, no recuerdo la hembra a quien iba dedicada, cosa que no importa porqué todas me ignoraron. Qué me gusta la franqueza aunque me perjudique, que me gusta la rudeza. Comienzo esta querida patochada.


Miro al espejo,
tus ojos veo.
Miro de nuevo,
los vuelvo a ver.
Tus ojos clavados
en mi ser.


Miro y remiro
El imposible.
Los ojos del espejo
en marrón pleno,
en textura del eterno.


Son inflexivos,
Clavados en mi ser.
Tiernos, profundos.
de color inteligente.
¡Son tus ojos!
...

Sacados de recuerdos.

8 comentarios:

  1. Anónimo6/6/14 9:02

    "Haciendo limpieza en el taller, que no limpio desde hace dos años.."

    Donde dice taller léase "partes pudendas"

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    1. Anónimo6/6/14 10:23

      Y donde dice dos años entiéndase dos lustros.

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  2. Anónimo6/6/14 10:43

    "...me he encontrado esta poesía debajo de un armario metálico. Debe ser que calló accidentalmente"

    El resto de tu obra poética se encuentra sumergida accidentalmente en un bloque de hormigón en medio del Atlántico.

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  3. Anónimo6/6/14 18:38

    "mientras reubicaba objetos para generar espacio en una habitación que al final, a la postre, no va a realizar su pretendida función;"

    Ya te dije que no hacía falta que construyeras un trampolín olímpico para el salto del armario.

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  4. Carenado y yo6/6/14 19:51

    "Cuando escribí el documento era un romántico. Ahora soy un animal."

    Dedicarle una poesía a una "hembra" es de lo más romántico. Sólo te faltó mirarle los dientes y llamarla Rufa.

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  5. Anónimo6/6/14 21:34

    "Miro al espejo,
    tus ojos veo.
    Miro de nuevo,
    los vuelvo a ver."

    Te faltaba decir "cu-cú ¿quién es?"

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  6. Anónimo6/6/14 23:37

    "coloqué unos documentos antiguos sobre un estante cercano"

    Vamos, que ordenastes las revistas porno de los 80.

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  7. Anónimo7/6/14 9:00

    "sinceramente, no recuerdo la hembra a quien iba dedicada"

    Dado el contexto del poema, debió ser a ti mismo con una peluca, tras volver de Los Lagares boca abajo.

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