9 de abril de 2014

Cansancio, goce, y dolor.

Se acerca el primer tercio de este mes, en cierta forma, maldito. No paso por un buen momento, pues el tiempo y las costumbres, antes que otras cosas, imperan en mi mundo interior. Solo puedo escribir en mi necesidad de teclear para nada, pues no me permite ganarme la vida ,o cosa parecida. Solo sé escribir por placer o, como hoy, escribir para soltar mi frustración animal. Hay va.

El dolor de los arcontes perforó mi alma maldita
Los miedos a los demonios trocearon mi esperanza.

¡No hay misericordia!
¡Solo hay miedos, y su cultivo!
¡Estoy cansado de estar acojonado!
¡Harto!

El pecado ante los arcontes fiscalizadores ponderó mi alma
Los miedos a los dioses reventaron mi esperanza.

¡No hay misericordia!
¡Solo hay miedos, y su cultivo!
¡Estoy cansado de estar acojonado!
¡Harto!

El futuro con esfuerzo, y la realización en las tareas
no parece suficiente. Es como un sino estúpido...
¿Se irán, simplemente, a la mierda?
¡No!

¡No hay misericordia!
¡Solo hay mierda y dolor!
Por eso, en mi tribulación carenada,
estoy enfadado en la invasión.

La invasión de mi ego perturbado
amante de proyectos vanos
Inútiles.
¡Malditos proyectos carenados!
¡Pardiez, que os amo!


¡No hay misericordia!
¡Solo hay miedos, y su cultivo!
¡Terror a los pecados formulados!
¡Cansancio!


¡Cansancio, goce, y dolor!