17 de marzo de 2014

Un sistema enfermo y evaluador

Guardés era un hombre amante de sí mismo y de los demás. Había conseguido el equilibrio entre su interior y su exterior. Respetaba a los otros y se respetaba a sí mismo. Sinceramente, era una excepción entre los homínidos que ,normalmente, se consideraban lo mejor de lo mejor, dejando a los demás como papel reciclado, es decir: listos para ser desprestigiados y hundidos con justificación certificada.

Aunque el sistema social funcionaba como el culo, por no decir otra parte del cuerpo, era curioso como el propio sistema, estando enfermo y podrido, evaluaba a sus miembros interiores, que estaban obedientes dentro del sistema, miembros exteriores, que estaban desobedientes fuera del sistema, y miembros alternantes, que entraban y salían del sistema social . Él, el sistema social, a su pesar enfermo y absurdo, evaluaba el Todo y a todos.

Guardés sabía esas limitaciones del sistema social en que vivía y aún así interaccionaba con él. Era un miembro alternante y había sido clasificado como peligroso e impredecible, pese a tener menos peligro que un champiñón en una carretera asfaltada. Es decir, ninguno. Pero el sistema sabía generar miedo como instrumento de control. Aprovechaba el miedo natural para amplificarlo y usarlo en el control de sus miembros o esclavos. Todo un retruécano maquiavélico.

Guardés sabía lo del retruécano social, sabía que estaba vigilado, y pese a todo seguía siendo un indignado. Y, curiosamente, un indignado entretenido en la búsqueda de la supervivencia mísera en el interior de un sistema social absurdo y enfermo. Un sistema social , por ejemplo, donde había gente que valía más que otra. Lo de la igualdad era, para él, para el sistema, una tontería gorda. La igualdad y la fraternidad, por ejemplo, eran poesías imposibles. Había que entretener a los esclavos con ilusiones.


¡Hay que entretener a los esclavos! Los ciudadanos no deben darse cuenta de que son esclavos. Todo debe ser muy sutil... 
Guardés lo sabía, y para no entrar mucho en el juego optó por la opción más razonable: optó por ser pobre. Los pobres pasaban más ignorados. Lo pobres eran, sencillamente, menos. Pasaban más desapercibidos. Los pobres no importaban, no contaban. Los pobres, solamente, casi no existían...Casi no existen.

5 comentarios:

  1. El Eco de Sinferopol17/3/14 18:24

    El mediador y bloguero pacifista C. Carenado, propone a Rusia Y Ucrania un dialogo de "buen rollito" y en esperanto para resolver el conflicto de Crimea, y es tiroteado desde ambos lados de la frontera. "Me han disparado hasta los de La Cruz Roja", ha declarado el intrépido activista, que consiguió salvar la vida al estar todos los soldados que le dispararon borrachos como cubas. La panificadora "El Polvillo" ha presentado una queja formal ante Naciones Unidas.

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  2. "el sistema social funcionaba como el culo, por no decir otra parte del cuerpo"

    Sí, menos mal que has sido delicado.

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  3. "Era un miembro alternante y había sido clasificado como peligroso e impredecible"

    Cualquier parecido con el comportamiento del miembro del autor del blog en una biblioteca, es pura coincidencia.

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  4. The Globe Trotter19/3/14 18:57

    Tras su éxito evitando la anexión de Crimea a Rusia, Carenado abandona la ciudad montado en un flotador con forma de patito, siendo cañoneado por la totalidad de la flota del mar Negro y un submarino de la armada berebere, que aprovechó para hacer prácticas de tiro con los 50 torpedos que le quedaban.

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  5. Herald Tirolineum20/3/14 7:38

    Rusia anexiona Crimea y secuestra a Carenado, asegurándose así el suministro de gas de forma ilimitada.

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