12 de marzo de 2014

Carenado, un pobre entre proyectos, un llorón.

Siento mucho escribir una nueva poesía Carenada, pero es lo que hay. Necesito expresar el absurdo antropocéntrico desde la pobreza que siento, pese a recibir ayudas de familiares y amigos. Resulta que estoy en el segundo año de la R.A.I. (un tipo de ayuda, digamos final, que da el INEM) y durante este año no se cobra un euro (evidentemente, toda una ayuda). Me han dicho muchas veces que me encanta hacerme la víctima. Pobrecito el Albertito, junto a millones de personas que pasan algún tipo de necesidad básica. Pobrecito. Pobrecitos.¿Verdad? Que penita...¡Ay!

No obstante, como he dicho en otras ocasiones, estoy desempleado pero no estoy parado. El proyecto CareAgua continúa, el proyecto Manipulador está en movimiento de teclas, etcétera...Pero me cuesta una barbaridad pagar las facturas. Podría haber vuelto a la fresa, o siquiera haberlo intentado, pero he preferido subsistir y continuar mis proyectos; pues la fresa solo me permitiría la subsistencia económica mientras , literalmente, los demás proyectos se irían a la porra. 

Después de mi breve terapia tecleadora, en este momento literal de pobreza fáctica y Carenada, comienzo.

A Zeus le encargaron controlar a los homínidos
Esos animales.

Le engañaron del todo
Demasiado animales los homo
Demasiados animales 'to' juntos.
¡Peores!


A Zeus le encargaron controlar a los Arcontes.
Esos entes.

Le engañaron otra vez
Demasiados Humanos.
Demasiados Arcontes.
¡Bichos!

Hoy. Ahora.
Zeus ha dimitido.
¡Qué les den! -Ha dicho.