6 de diciembre de 2013

Lo objetivo, lo subjetivo, y la magia.

Las conversaciones con mi compañera de camino son muy curiosas. Parecemos expertos del lenguaje, sin serlo, y discutimos sanamente por conceptos como: lo objetivo y lo subjetivo.

A lo largo de esta breve entrada no pretendo darle la razón , o quitársela, a mi querida compañera de camino. Solo pretendo pensar un poco sin perderme mucho , difícil tarea.

Desde mi mente reflexiva, e incluso estúpida, entiendo que hubo un momento en la filosofía (o ciencia del pensamiento humano si existe) donde surgió el pensamiento científico que intentó plasmar objetividad en las observaciones de los procesos físicos, químicos, astrofísicos, etc...
El pensamiento científico buscó la objetividad , el contraste, y la replicación de procesos, o secuencias de procesos, observables mediante los sentidos y/o instrumentos.

He leído, por ejemplo, sobre terribles enfrentamientos entre materialistas, espiritualistas, y religiosos. Fue horrible. Fue absurdo.
Supongo, dentro de la complejidad, que el pensamiento científico materialista no ha perdido su objetividad (*).

Este texto de hoy, que no va a leer nadie, busca el acercamiento de posturas desde el respeto a lo objetivo, a lo subjetivo, a lo emocional, y a lo interpretable. Quiero consensuar muchas perspectivas aparentemente antagónicas en el tiempo pasado y presente. Y para definirme necesito usar la palabra: magia.

Recuerdo a Carl Sagan, en la serie Cosmos, definiendo como magia a cualquier tecnología que no comprendemos, que no podemos replicar o reproducir.

Así pues la magia, básicamente subjetiva, puede ser tremenda-mente objetiva cuando se convierte, sencillamente, en tecnología. En base a esto tan sencillo solo quiero expresar que lo objetivo, o subjetivo, está supeditado a lo que podemos entender (ciencia) y, a partir de ahí, estudiar, replicar y controlar (tecnología).

El peligro de todo esto es el auto-engaño, o el engaño, de la magia; pero la grandiosidad de todo esto es que la magia puede ser real. La magia puede existir, y existe.
Dejadles dos Walkie-talkies a Kepler , o a Volta. A ver que pasa.


(*) Lo supongo porqué es posible perderse , sin darse cuenta, dentro de la ambigüedad que supone la búsqueda del éxito, o del reconocimiento, antes que la búsqueda sincera de hacer ciencia...

Nota. Si apreciáis incongruencias, usad los comentarios. Gracias.

6 comentarios:

  1. "Dejadles dos Walkie-talkies a Kepler , o a Volta. A ver que pasa"

    Pues que llamarían a seguridad para que te untaran brea, te emplumasen y te tiraran por un puente.

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  2. Anónimo7/12/13 0:23

    "Nota. Si apreciáis incongruencias, usad los comentarios"

    No, que va.

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  3. No se confirma que Maduro se inspire en los escritos de Carenado para gobernar Venezuela

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  4. El eco de Johannesburgo10/12/13 11:28

    Multitudinario reconocimiento a Nelson Mandela en su funeral, por haber defendido los derechos humanos luchando contra el apartheid y contra la traducción al afrikaans y al bantú de las obras de Carenado.

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