7 de octubre de 2013

Godolfredo de Amate

Godolfredo de Amate siempre había deseado ser feliz. Sabía para su desgracia  que su felicidad pasaba por alimentar el amor de su amor, el amor de su compañera. Se sentía pletórico y frágil por ello. Entendía que no era posible ser feliz sin compañera, pues todos los libros de caballería hablaban de ese sino de todo caballero y él, lo deseara o no lo deseara, era un caballero. Esa había sido, es, y será su condición. Un día, muy decidido, envió una carta a su amada pues estaba lejos. Esto decía Godolfredo a su amada:

Amada Ortensia, sé por el procurador que tenéis pensado venir por estos feudos dentro de unos meses. Me gustaría recibiros en la entrada de la casa del alcalde el día de vuestra arribada.
Por mi dedicación hacía vos, os pido por Dios que me confirméis el día de vuestra llegada.

Os ama, Godolfredo.

Un mes después, en su eterna espera de treinta amaneceres -más o menos-, Godolfredo de Amate recibió una carta educada y concisa:

Querido Godolfredo, llegaré el día cuatro del mes de Noviembre. No es necesario que esperéis en la puerta. Enviaré a una de mis sirvientas cuando llegue.

Os quiere, Ortensia.

Godolfredo, entendiendo el mensaje como algo lógico y racional, tomó las breves instrucciones de la breve carta como una ley natural hasta que, en torno al día indicado por Ortensia, apareció una doncella en la puerta de su razonable hacienda. La doncella de Ortensia dijo al sirviente del señor, en este caso al portero, que tenía que dar un mensaje en viva voz , e íntima, al señor. El sirviente , educado en su intriga, decidió seguir las instrucciones solícitas. Así se desarrollaron los acontecimientos.

Él caballero llegó corriendo y en paños menores ante la doncella de la señora. Él quería y deseaba escuchar ansiosa-mente ese mensaje privado. Esto decía Ortensia a Godolfredo desde la buena doncella -en múltiples aspectos-:

- Hola, caballero Godolfredo.
- Hola. ¿Cuál es el mensaje de mi amada? - demostrando una evidente ansiedad perturbada.
- Como usted desee, señor. Me he aprendido el mensaje de memoria...

Querido Godolfredo. La ausencia de respuesta tras mi última carta hacia usted me ha hecho dudar de vuestro auténtico interés. He decidido, ante los numerosos pretendientes de mi persona, emparejarme con su vecino de nombre: Cid Capeador.
Para compensar su necesidad de cariño le ofrezco retozar con mi doncella. Es muy buena en amoríos y podrá usted soltar su libido. Con este regalo espero compensar sus desvaríos cada noche de esta semana.

Os desea lo mejor, Ortensia.

Indignado y en gayumbos le dió las gracias a la doncella, denegó sus apetitosos servicios de zagala maciza, y decidió volver hacia sus menesteres masturbatorios.

Godolfredo de Amate nunca comprendió a las mujeres. Era la cuarta vez que le pasaba lo mismo, y no sería la última. Él fue uno de los primeros hombres que tuvo la estúpida idea de necesitar un manual sobre las mujeres y su lenguaje. Hoy sigue siendo necesario entender que cuando dicen: NO , quieren decir: SI, o NO, según ciertos indicios evidentes. Hoy siguen aturullándose con los machos alfa que después de conjugarlas las dejan tiradas tal cual colillas. Poco ha cambiado en quinientos años y nadie ha editado, aún o que yo sepa, ese necesario manual. Quizás lo intente Constantino Carenado. Quizás lo haya escrito otro ya. Quizás yo no lo sepa en la ignorancia de un caminante que camina. Ignorante.


8 comentarios:

  1. Carenado IV de Pajonia8/10/13 12:46

    Se dice Godofredo y Hortensia. Y cualquier caballero que se precie, ha tenido que cambiar alguna vez a alguna Hortensia por Manuela.

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  2. Godolfredo Di Stefano8/10/13 16:03

    Lo que aquí el caballero desayunante ha ocultado a sus numerosos lectores es la postdata de la epístola que fue la verdadera causa de verse convertido en menesteroso:

    "Hortensia, en cuanto arribéis váisme a comer toda la porra"

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    1. Nueve tostadas y media8/10/13 16:30

      Lo de hacer el numerito erótico-gastronómico de "Nueve semanas y media" a tu manera tampoco fue buena idea. A las doncellas no les suele gustar que le pongan una tostadora de pan en la cara y le llenen la barriga de roque, manteca y sobrasada.

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  3. "Para compensar su necesidad de cariño le ofrezco retozar con mi doncella"

    No se confirma que la doncella haya sido vista cruzando el estrecho de Bering a nado para ingresar en un convento de ursulinas de Manchuria.

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  4. "Para compensar su necesidad de cariño le ofrezco retozar con mi doncella"

    Mmno se, no sé...más que un mensaje de (H)ortensia, parece más bien de Berlusconi.

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  5. Sir Carenaldo8/10/13 17:09

    "Él caballero llegó corriendo y en paños menores ante la doncella"

    Ahora la doncella no sabe si hacerse numeraria del Opus o lesbiana

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  6. Azucar Moreno8/10/13 17:35

    Échate una novia gitana y cásate, que tu la prueba del pañuelo en el ojete la pasas fijo.

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