20 de septiembre de 2013

Un juego de niña



Dado que la vida existe más allá de los smartphones, y sus pantallas interactivas, hace unos días pude reírme a sanas carcajadas con la nieta de una vecina. Pude reírme observado paisaje y paisanaje antes que un entorno virtual presente o futuro.
Puede que mi indiferencia ante los extendidos móviles sea envidia, enfermedad, o algo parecido, pero el comportamiento de la pequeña en su paisaje , que tendrá unos ocho años y vive eventualmente en Tiro de Linea, me sorprendió enormemente y me sirvió para ser feliz unos minutos dentro de la realidad más costumbrista. Dentro de la realidad de la vida macroscópica que solo necesita de los sentidos animales y carece de computadoras inventadas por nosotros (salvo que esta realidad que llamo natural sea falsa, pero esta idea supera los propósitos de esta entrada con forma de patata conceptual).

Creo , sinceramente, que la originalidad de los pequeños nunca dejará de sorprenderme o, siquiera, la naturalidad con la que tratan asuntos delicados e, incluso, dolorosos.

Pues eso. Iba caminado con cierta cojera y con ciertos pensamientos obtusos (como casi siempre). Mi mente indignada estaba rodeada de incoherencias sociales y personales (como casi siempre). Estúpido humano mediocre. 
La rabia dominaba cada uno de mis pasos en el espacio de la estupidez concentrada (donde se encuentra inevitablemente la mía). Sentía ansiedad, mucha ansiedad ante mi futuro y el de todos aquellos, y aquellas, que aprecio y quiero. Sentía, incluso, la desesperación ajena. Malos tiempos.

Intentaba escuchar a los prójimos en su paisaje, y no podía escuchar más que gritos y ruidos del absurdo de las cosas de siempre. Esas cosas que están constantemente lapidando a los hombres y a las mujeres. Problemas sin solución propia o ajena. Dolores frecuentes, pero pasajeros.

Las dudas me bañaban sin desearlo. Las dudas y las preocupaciones que padezco y siento. Rabia en mi añorado paisaje que no es otro que mi añorado barrio. Demasiado tiempo deseado en Amate. No se puede estar en todas partes. Pobre humano, chimpancé u hormiga. Pobre escarabajo pelotero del presente. Como le gusta decir al Hada del Bosque: - Somos como escarabajos peloteros empujando su propia mierda a todas partes.

Estaba llegando cerca de mi amada cueva, llena de trastos del pasado, del presente, e inventos en proceso de construcción. Estaba llegando a mi piso de relatos nuevos, e ideas en la pobreza. Esa que acecha a tantos esclavos del presente. Esa que domina a trabajadores, parados , jubilados y zombis. Dolores frecuentes, pero pasajeros. El absurdo visto por un niñato del pasado. Un mimado que piensa y escribe como puede. Constantino Carenado.

Casi aterrizando en mi piso me encontré a mi derecha a varias familias sentadas en El Hormigón, una especie de banco de hormigón que antes que banco, es bordillo gordo apoya-glúteos. Algo distanciada de los adultos estaba una niña rodeada de cartones limpios y una bolsa de plástico en la cabeza. Cuando estaba cerca de ella la niña me vió , me conoció, y divertida se dirigió a mi diciendo :
- ¡Hola. Soy una vagabunda!
Tumbándose mirando al cielo unos segundos, sentándose otra vez. Ajustándose la bolsa de plástico a su pequeña cabeza.
- ¿Cómo? - respondí.
- Soy una vagabunda. - dijo de nuevo.
- ¡Ahhhh! - mientras comenzaba a reírme antes que a llorar.
- ¡Hola vagabunda! -dije sonriendo y alejándome.

Saludé entre carcajadas a su querida abuela y demás vecinos. Saludé sin dejar de reír, mientras caminaba entrecortado y zumbón hacia mi lugar de raíces. Pobre humano. Pobre árbol. Pobres árboles en sus parques naturales. Siempre será bueno que los niños jueguen 'cerca' de aquello que ven. Intensa percepción lúdica, de los pequeños, ante el incremento de esclavos y vagabundos. Penoso presente en falsa democracia. Tiempos de esclavitud. Tiempos de siempre.

Posdata:
Siento el sesgo de este texto de hoy pero estoy cansado de tanda mierda y me hace gracia, mucha gracia, que la desgracia ajena sea motivo de un juego inocente. Parece que volvemos a tiempos de vagabundos. Seguramente haya vuelto Charles Chaplin. Bucles sociales de siempre en la estupidez. Tiempos de mis abuelos. Absurdo otra vez.

10 comentarios:

  1. "Las dudas me bañaban sin desearlo."

    Pues déjalas que hace una semana que no te duchas

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  2. "Como le gusta decir al Hada del Bosque: - Somos como escarabajos peloteros empujando su propia mierda a todas partes"


    Como han cambiado las hadas.

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  3. Grandes profesionales liberales europeos:

    1. El corrector de estilo de Carenado
    2. El peluquero de Angela Merkel

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    1. 3. El abogado de Carenado

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  4. "Siempre será bueno que los niños jueguen 'cerca' de aquello que ven"

    No se, no se. Tu de chico jugabas al lado de la fábrica de pegamento, y mira como te has quedado.

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    1. El problema es que también jugaba cerca de una tienda de lencería

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    2. Carenado's Secret22/9/13 23:48

      Ahora entiendo porqué Carenado en vez de calzoncillos usa picardías de lentejuelas.

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  5. Anónimo23/9/13 8:32

    No se confirma que Carenado haya intentado tostar un 747 de la Pan-American Airlines.

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    1. Teniendo en cuenta que cree que la Liga Pangermánica es un torneo de fútbol de los panaderos alemanes, no me extraña.

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  6. "Iba caminado con cierta cojera "

    Te advertí que la "negra" de 2 metros que te ligaste la otra noche en Los Lagares me daba mala espina.

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