31 de diciembre de 2012

Feliz entrada de año. ¡Gojones!


Bueno, bueno, bueno, hoy termina un año más y comienza otro nuevo. Evidentemente el calendario funciona y, aprovechando que esta noche se tiende a brindar, a besar, a abrazar y , en España, a comer uvas, voy a teclear unas palabras absurdas, incluso perturbadas, como animal que escribe por estos entornos de bytes entre bytes.
Antes del expresar mis deseos para el año nuevo quiero deciros que no soy un chimpancé, os lo juro por la tostada de jamón serrano, pero uso esa metáfora para poder gritar en libertad y sin educación, o con menos educación de la que me dieron de niño. Un momento infantil en que siempre se me inoculaba miedo e, incluso, prudencia. Un momento en que, sinceramente, el miedo se confundía con la prudencia y al revés. Un momento en que lo mejor que se podía conseguir era el respeto. Pero mi infancia solo es un pasado entre muchos y considerarme un animal, en este caso un chimpancé, solo buscaba, busca y buscará expresar mis pensamientos más puros y salvajes sin miedo a perder algo (si es que aún puedo perder más cosas).
Dichos estos dos párrafos paso a mi deseo,a mis deseos, para el año que comienza.

- Espero y deseo que los que se creen grandes, sean pequeños.
- Espero y deseo que los que son superiores, sean inferiores.
- Espero y deseo que los que no sufren y no ayudan a los que sufren , sufran como los que sufren. Espero que sufran en igualdad.
- Espero y deseo que dejemos de demostrar tanta estupidez...
- Espero que llegue la justicia inmanente, de la que tanto hablaba, y habla, mi padrino.

¿Qué dirán los libros de historia en el futuro? (si no son manipulados)
¿Qué en pleno siglo XXI unos seres humanos engañaban a otros?
¿Qué en pleno siglo XXI mil millones de humanos pasaban hambre?
¿Qué en pleno siglo XXI el derecho a un techo no era un derecho fundamental?
¿Qué en pleno siglo XXI el ladrón de estados no iba a la cárcel, y el pequeño ladrón la pisaba pronto?
¿Que en pleno siglo XXI seguíamos demostrando nuestra estupidez como especie?

Creo, sinceramente, que va siendo hora de ser una especie cojonuda.

¡Sed buenas personas! 
¡Cojones!
¡Sed generosos sin esperar nada a cambio!
Generosos sin ser tontos
ante estafadores grandes y pequeños.

¡Sed!
Miraros al espejo, y decid:
¡Soy mejor persona que ayer!
Y haced eso cada día...
Entonces, solo entonces, algo habrá cambiado.

¡Dejaos de tanto celo y envidia!
No dejéis que dominen vuestro futuro.
Solo podéis ser vuestro propio ejemplo.
¡Dejaos de patochadas infantiles de ídolos y mitos!
¡Sed buenas personas!
...
¡Cojones!
...
No sois perfectos, 
pero podéis intentarlo con frecuencia.
Yo, en mi animalidad, lo intento.
Intento ser bueno, pero no tonto, 
cuando me miro al espejo.

Creo que es posible.
Creo en los alambres.
Creo en el equilibrio.
Creo que podemos ser mejores que el pasado.

¡Las personas antes que el capital!
¡Vamos!
¡Venga!
¡Go!
...
¡Gojones!

Posdata: este texto no pretende ofender, solo pretende expresar ánimo e indignación. Una combinación complicada. Felicidades.