9 de julio de 2012

Historias de mi mano izquierda I


Esta entrada comienza una pequeña saga en que va a colaborar obligatoriamente mi querida mano izquierda. En el vídeo de abajo ella es la protagonista. Dado que siempre he carecido de mano izquierda en mis relaciones con los demás homínidos, sobre todo con las demás, se me ha ocurrido esta pequeña serie de vídeos después de observar a mi amigo Paco Ostos durante una convivencia con los amigos de África,  después de dialogar largos minutos sobre la situación de nuestro mundo. Este susodicho Padre Blanco, Misionero de África, continúa su apostolado en el Congo Belga y es feliz en su Utopía de un mundo cristiano, un mundo mejor. Es un misionero amigo de la chanza al que saludo desde este entorno emocional e independiente. 

Comienzo la perorata de hoy desde mi eterna indignación perturbada, absurda y puede que, algún día, peligrosa para mi desde alguna manera increíble que soy incapaz de  imaginar. Algún artificio que no puedo anticipar desde mi cerebro noble, desde mi cerebro de patata hervida. Comienzo como en otras ocasiones:

Dice mi nueva amiga erre que hablar mal de uno mismo crea un precedente que puede resultar incomodo o inadecuado para el futuro. No le quito la razón en absoluto pero si sé que aquel, incluso aquella, que me trate como expreso, entiéndase chimpancé con pelo o sin pelo, será tratado verbalmente, o será tratada, de igual manera o, si se prefiere, de manera semejante. Se habrá abierto la veda de la libre expresión más absoluta. Ante dicha igualdad de trato seremos iguales en un debate sincero y franco, un debate sin remordimientos ni control de términos semánticos. Dicho esto con el propósito de aclarar mi auto-degradación voluntaria, recurrente, sistemática y útil...Inicio el cuerpo de esta entrada de hoy mediante un nuevo grito chimpancipesco. Un querido y amado grito animal a partir del cual las teclas se desplazarán solitarias sobre sus muelles caducos.

El otro día estuve con algunos de los antiguos amigos de África. 

¡Que momentos aquellos de voluntariado apostólico! 
¡Qué momentos en que era creyente!

Aunque las chicas no me prestaban atención, aún me sucede lo mismo, si participé en muchas actividades para recaudar dinero, enviar paquetes de medicinas y financiar mini-proyectos en las proximidades de las misiones tuteladas por los Padres Blancos Misioneros de África, orden francesa de misioneros católicos.
Pues eso, el otro día en la barbacoa-convivencia, o en la convivencia-barbacoa, hablamos, hablamos, hablamos y charlamos en grupos de diferentes morfologías y constituciones. También nos reímos y nos bañamos en el agua soleada de la piscina del anfitrión.
El resumen de nuestras conversaciones más intensas quedó hincado en mi cerebro mediante el equivalente a esta imagen que subo a continuación. 


El resumen dentro de mi mente es que el dinero se ha convertido en un absoluto que está minando, por ejemplo, los recursos minerales de muchos países africanos. 
Que está minado nuestro país des-industrializado:
-mediante la des-localización hacia china e india producida en las últimas décadas. Una des-localización que ha estado buscando la eficiencia económica más absoluta.
-mediante la falta de diversificación de muchas empresas ancladas en lo seguro o lo de siempre.
-mediante el ansia por el funcionariado y su estabilidad económica. Muchos andaluces , e incluso españoles, hemos querido, o queremos, ser funcionarios de carrera.
-mediante la automatización de muchos procesos de fabricación que eran alienantes para los humanos y que han reducido la necesidad de  mano de obra al mínimo posible.
-mediante la ayuda a los bancos: ¿Para que no peligren los ahorros de los ahorradores?
-mediante el inevitable incremento del paro.

Esta mezcla entre poesía y grito es oportuna en este momento. Surge sola hacia el absurdo del mundo interesado en que vivo. 

¡Cuanta miseria y cuantos miserables tomando decisiones siento y veo!

Estoy asustado, tendré que dejar de leer la prensa, tendré dejar de ver la televisión...Dejar de ver el circo y procurar no perder el pan. Como decía mi amigo el nórdico:  ¡Pan y Circo! , o  llegará  ¡La ira de los pacíficos!

¡Oh dinero!
¡Como alimentas nuestras miserias!
¡El cerebro solo computa monedas y beneficios!

¡Oh dinero!
Que poco te importa la vida ajena.
De ser herramienta, eres Dios.

¡Oh dinero!
Incluso: ¡ Oh dineros!
Cuantos te queremos 
¡No nos importa tu origen!

¡Oh demostración de miseria!
¡Miserias!

¿Desde cuando una herramienta es absoluto sobre la vida?
Creo que ha sucedido siempre.
Hay Homos miserables.Hay Miseria.


Nota importante: el único responsable de estas palabras escritas es el autor de esta entrada. Mis amigos los Padres Blancos Misioneros de África solo han iniciado el gesto que he exagerado en el pequeño vídeo de arriba. Saludos críticos e indignados.