14 de mayo de 2012

Una breve absurdez


El otro día coincidí en la biblioteca con un amigo e ingeniero. Paseamos un poco por sus alrededores sin tomar nada porque tenemos poco de eso...
¿Cómo se dice?...
¿Cómo se llama?...
Dinero. Eso, dinero. 
Tras intentar solucionar el mundo desde la fe suya y desde mi ética agnóstica, algo que fue en vano, le solté esta estúpida frase después de hablar del movimiento okupa que él ha seguido desde cerca.

- el sistema debería permitir que las personas que no deséen llevar una vida competitiva, puedan llevar una vida contemplativa.

Nos reimos los dos un poco y se me quedó la idea sin sentimiento religioso asociado. Una idea comparable a la vida de los miembros de algunas órdenes religiosas de monjas y monjes católicos, etcétera.

En este momento reflexiono sobre lo que dije:

¿Contemplativa?

Ja,ja,ja...
Y esta risa nerviosa de este presente me ha asustado. Por esta risa y su origen absurdo estoy plasmando estas palabras de hoy. Estas palabras discriminadas en este mar de bytes.

3 comentarios:

  1. Anónimo16/5/12 9:18

    No es como decir.- o vivir en pareja o vivir solo. Competitivo y contemplativo no tienen nada que ver. No son polos opuestos. Aunque ya veo por donde van los tiros, Sr. Carenado....Yo creo que competir es un sentimiento claramente negativo. Uno puede tener dinero y no ser en ningún caso competitivo. Uno puede ser competitivo de narices y ser más pobre que las ratas. Bueno, que seguimos hablando cuando vaya a Sevilla. Muchos abrazos.
    P.D. En el Himalaya, con los budistas, hay trabajo de sobra y tiene mucho tiempo para contemplar el horizonte...;)

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  2. Un saludo y besos.

    Creo que eres jota.

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  3. No creo que al Dalai Lama le haga mucha gracia ver a Carenado empalmado con una túnica azafrán. Al Yeti seguramente tampoco.m

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