31 de marzo de 2012

Recortes


Estoy pasando a limpio el proyecto esperpento, cuyo nombre de libro vomitivo  desconozco aún, y en el proceso de recopilación , incluso de reestructuración, aparecen textos en grafito ,como este de hoy, que no tengo marcado como publicado en la bitácora, y que no tiene que ver con el proyecto esperpento en sí. Es evidente que viene como anillo al dedo en este momento de recortes sistémicos y sistemáticos. Al menos en mi mente de patata hervida que teclea porque le queman las letras, las palabras y los hechos. Dolor con colores y palabras de siempre. Dolor propio y ajeno. Humanidad.

Fase I

¿Por qué el acomodado que fue pobre se olvida del pobre?

Porque ya no lo es.

¡Esa es una de nuestras limitaciones! 

Es una limitación pensar que nos lo merecemos todo cuando hemos conseguido ese todo con esfuerzo, o sin él. A partir de ese momento...

¡Que se apañen los otros!

Fase II

¿Llegará algún día la generosidad eterna?

No lo creo. 

Antes llegará más miseria si no se cambia el esquema. 

¡Estúpida humanidad llena de potencial desperdiciado, perdido, mísero!

Pobres homínidos; homínidos pobres.